Introducción al proyecto: Aumentando la Biodiversidad del pinar

Posted on by

“Aumentando la Biodiversidad del pinar” es el lema elegido para un proyecto que se basa en la colocación y seguimiento de cajas nido para aves en el pinar público de Gilena en la provincia de Sevilla. Un pinar de repoblación que cumple una interesante función protectora y que hoy en día atrae a muchos amantes de la naturaleza y el deporte que buscan adentrarse en un bosque lejos del ruido y el estrés de la vida cotidiana, pero a escasos kilómetros de nuestros municipios. La única pega de estos bosque monoespecíficos: la poca biodiversidad que alberga.

Herrerillo común

Herrerillo común

 

Por este motivo, el Grupo Ornitológico Zamalla, comenzó allá por el 2004, este proyecto tan interesante, buscando que aumenten las especies trogloditas, y no estamos hablando de animales prehistóricos, sino en todas las pequeñas aves que necesitan de huecos naturales para instalar sus nidos, como son los carboneros o los herrerillos comunes. Como difícilmente encuentran hueco en un pinar joven para ello escogimos un rodal para este proyecto para instalar estos nidales artificiales, nada más y nada menos que 92 cajas nido actualmente en 2018.

¿Qué resultados hemos obtenido?

Con el paso de los años hemos comprobado como han aumentado las poblaciones de aves forestales. Y para la muestra un dato: en 2004 solo 2 especies se instalaron en nuestras cajas con 15% de ocupación; pero ya en 2018 crían un total de 7 especies con 55% de cajas ocupadas.

Carbonero común

Carbonero común

Muchas son las especies que crían aquí o han criado: Carbonero común, carbonero garrapinos, herrerillo común, herrerillo capuchino, chochín, estornino negro, abubilla o agateador europeo.

Cada especie tiene un requerimiento diferente, no es casualidad que aumente su número, puesto que la renovación y sustitución de los modelos de cajas nido es una parte importante del proyecto, con esto conseguimos una mayor diversidad.

¿Cómo hacemos el seguimiento del proyecto Aumentando la Biodiversidad del pinar?

El diseño elegido es, en general, de tipo clásico con tablas de material variable: madera o contrachapado. Lo más importante es la seguridad de la camada que esté criando por este motivo las cajas se han montado de forma segura y preparada para resistir las inclemencias meteorológicas, por ejemplo los clavos usados se han instalado perpendiculares a la fuerza de la gravedad. Los techos tienen inclinación y sobresalen del cuerpo de la caja para evitar daños por agua. En la gran mayoría de las cajas es el techo por el que se abre la caja para examinar su interior, abriendo en el fondo unos pequeños agujeros para la ventilación y drenaje. En restauraciones posteriores se han ido añadiendo mejoras y nuevos diseños.

Revisión de las cajas nido

Revisión de las cajas nido

 

La instalación y el seguimiento se realiza usando unas escaleras de aluminio extensible ya que las cajas las colocamos entre los 3,5 y 5 metros de altura. Ancladas a los troncos con un sistema de retirada y colocación rápido y fácil para que el trabajo en altura sea lo más cómodo posible, evitando el daño al árbol Otro sistema de colocación probado en el proyecto ha sido mediante la sujeción a las ramas a través de una percha con lo que la caja queda colgada.

Como se puede deducir este es un trabajo de constancia y esfuerzo, en primavera es cuando hacemos un seguimiento de los nidos y las especies que ocupan las cajas. Y el otoño lo aprovechamos para reparar cajas dañadas, añadir mejoras o planificar nuevos proyectos, en definitiva, idear nuevas formas de mantenernos ocupados los fines de semana.

 

Hitos y curiosidades

La cronografía del proyecto tiene importantes hitos que han hecho que este plan esté consolidado en el ecosistema y en las gentes que frecuentan el pinar. No en vano es uno de los proyectos estrella del Grupo Ornitológico Zamalla:

En 2004 comienza el proyecto con 100 nidales artificiales pequeños con agujero de entrada para páridos.

Los primeros tres años fueron decisivos al servir de experiencia. Se mejoró el anclaje al árbol, hubo muchos daños causados por lirones para lo cual se fueron protegiendo varias cajas. Por entonces se perdieron 37 cajas que no se repusieron.

 

Caja nido 1

Caja nido 1

Quedaron para la temporada de cría 2008 hasta 63 cajas nido. Los años 2009, 2010 y 2011 no se realizan visitas la zona del proyecto, solo nos limitamos a recoger las cajas rotas que nos entregan, algo normal por el tiempo que pasan expuestas en el medio natural.

En el 2012 se reinicia de nuevo el seguimiento exhaustivo de las cajas nido siendo este año un éxito ya que se constató la cría de las seis especies trogloditas que por orden de abundancia son: Carbonero común, Agateador europeo, Carbonero garrapinos, Herrerillo común, Chochín común y Herrerillo capuchino.

Durante el mantenimiento de las cajas nido tras la época de reproducción de 2013 colocamos en la apertura una chapa frontal para evitar roedores o pájaros carpinteros y los daños que pudieran originar. Esto fue decisivo, puesto que perdimos como reproductor al agateador europeo, nos percatamos que esta especie trepa por la caja hasta entrar en su interior, algo imposible con la chapa frontal. Solucionamos este problema con una mezcla de serrín y cola, con lo que así mejora el agarre del ave y desde 2015 es una especie común en el proyecto.

Pero por desgracia desde 2015, que fue su último intento de cría, no hay rastro del herrerillo capuchino. Este mismo año diseñamos y colocamos una gran caja nido para cárabo, habitante común en este pinar.

Los últimos años

El año 2016 sirvió de experiencia piloto para otro nuevo diseño de nidales, pensado para el agateador, este será de tipo buzón y con el agujero en el lateral.

En 2017 introducimos 2 cajas nido grandes fabricadas de corcho natural para abubilla, pito real o mochuelo.

2018 ha sido una temporada también llena de novedades. Sustituimos 10 cajas nido de párido pero de tamaño un poco grande por otras tantas más pequeñas y el agujero de entrada más reducido. Esto ha fomentado la cría de herrerillo común y carbonero garrapinos, dos especies más pequeñas y que el carbonero común (Más grande y agresivo) mantenían a raya en sus territorios.

Se introduce en el pinar otro diseño, esta vez 3 cajas con el frontal abierto, para motivar la reproducción del papamoscas gris, petirrojo…Además arreglamos una caja nido de párido excesivamente grande y la reconvertimos, ampliando la apertura, en una de abubilla. Como curiosidad, este año ha sacado adelante un nido de carbonero común en estas cajas de frontal abierto.

Evolución del número de especies que crían en las cajas nido

Especies en las cajas nidoArtículo publicado en Explora Natura: Aumentando la Biodiversidad del pinar

Informe cajas nido 2018

Posted on by

El proyecto “Aumentando la biodiversidad del pinar” es uno de nuestros proyectos estrella. El Grupo Ornitológico Zamalla lo inició en 2004 a raíz de las carencias de aves insectívoras y otras especies propias del monte mediterráneo en este área de la Sierra Sur.

Revisión de cajas nido

Jornada de revisión de cajas nido

En el pinar de repoblación (ecosistema reciente), es donde estamos desarrollado el proyecto de colocación de cajas nido, se ha demostrado que una de las formas más efectivas de aumentar la diversidad de especies y que puedan volver a colonizar un hábitat es mediante la instalación de nidales artificiales. Además las cajas tienen un efecto en el control de plagas, al aumentar las poblaciones de aves insectívoras, voraces depredadoras de orugas.

Carbonero garrapinos

Carbonero garrapinos con larvas en el pico

Un proyecto de estas dimensiones tiene un objetivo principal: recuperar las poblaciones de las aves forestales. Al aumentar la disponibilidad de huecos para criar por lo que se incrementa el número de estas aves y se consigue restablecer en el ecosistema.

Además otros objetivos importantes derivados son: Objetivos ambientales, Objetivos científicos, Objetivos educación y concienciación ambiental.

Nidada de Carbonero común

Nidada de Carbonero común

Las temporadas comprendidas entre 2016, 2017 y 2018 han sido relevantes en el proyecto, al incluir nuevos formatos y diseños de cajas nido. Adquiriendo varias fabricadas con corcho natural y colocadas en el Refugio de la Serpiente. Además se han sustituido varias cajas nido de estilo clásico para párido por unas de dimensiones más reducidas y agujero de 25 mm para motivar la cría de nuestros páridos más pequeños. La temporada de 2018 ha comenzado con la instalación de cinco cajas nido de estilo “frontal abierto”, para la reproducción potencial del papamoscas gris, colirrojo tizón y petirrojo europeo.

Informe Cajas Nidos 2013-2018 by Javier Pérez on Scribd

Revisando las cajas nido

Revisando las cajas nido

De aves por Marruecos III: Oasis y humedales

Posted on by

Oasis río Ziz

Oasis río Ziz

 

Nuestra gran expedición ornitológica a lo largo de Marruecos nos ha dado muchas observaciones y curiosidades que no podían reflejarse en una sola entrada. En esta ocasión he agrupado las observaciones y fotografías de todos los oasis visitados así como las zonas de acequias y cultivos de regadío aledañas, y además agrupo aquí las imágenes tomadas durante nuestras visitas a los humedales de Merja Zerga y el estuario del Loukos. Decepcionante la albufera de Merja Zerga, no se cumplieron mis expectativas lo que si era patente el grado de intensificación de amenazas sobre este espacio natural.

A lo largo de nuestro recorrido por el desierto encontramos varios tipos de oasis, según su extensión, y no nos pudimos resistir a parar en muchos de ellos. Lugares mágicos que albergan una gran biodiversidad, además de ser puntos muy estratégicos para los seres humanos.

Ratonero moro

Ratonero moro

 

Aquí fue donde conocimos a la Tórtola senegalesa (Spilopelia senegalensis) y donde mejor pudimos contemplar al Ratonero moro (Buteo rufinus), una especie que cada vez es más frecuente ver al sur de Europa, hasta el punto de llegar a criar, por primera vez en el Parque Natural del Estrecho en Cádiz en 2009. Este presente año también se están remitiendo varias citas de Tórtola senegalesa en Los Palacios y Villafranca (Sevilla).

Tórtola senegalesa

Tórtola senegalesa

Los palmerales que cruzan el desierto bordeando ríos y zonas húmedas son vitales para las aves migratorias (Como pudimos comprobar con la cantidad de mosquiteros papialbos y currucas carrasqueñas), en nuestros paseos por los ríos vimos la subespecie del norte de África de Lavandera blanca (Motacilla alba subersonata), el Bulbul naranjero (Pycnonotus barbatus), el Colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus), la Perdiz moruna (Alectoris barbara), Vencejo pálido (Apus pallidus), Cigüeñuela común (Himantopus himantopus), Chorlitejo chico (Charadrius dubius), Ruiseñor común (Luscinia megarhynchos), Andarríos chico (Actitis hypoleucos), Garza imperial (Ardea purpurea), Garceta común (Egretta garzetta), Archibebe común (Tringa totanus), e incluso, en el Río Ziz, un Azor (Accipiter gentilis).

Lavandera blanca (Motacilla alba subersonata)

Lavandera blanca (Motacilla alba subersonata)

Curruca carrasqueña

Curruca carrasqueña

 

Azor sobre el Río Ziz

Azor

Mosquitero papialbo

Mosquitero papialbo

 

El Bubul naranjero es otra de las especies africanas que comienzan a criar en Andalucía, comenzando en 2013 en Tarifa (Cádiz), desde entonces es común en la zona. Éste es un nuevo caso bien documentado de la expansión de la colonización Europa por especies africanas que se está produciendo en los últimos años, ocasionado por el aumento de las temperaturas por el cambio climático, que desplaza hacia el norte las condiciones climáticas favorables para ellas.

Bulbul naranjero

Bulbul naranjero

 

Cogujada magrebí

Cogujada magrebí

 

Visitando las Gargantas del Todra, al norte de la población Tinghir, unos cañones espectaculares, es donde observamos al Cuco común (Cuculus canorus), la Lavandera cascadeña (Motacilla cinerea) y, por supuesto, la especie deseada: el Avión isabelino (Ptyonoprogne fuligula), muy parecido a nuestro Avión roquero, incluso en sus movimientos mientras caza insectos al vuelo, realizando vertiginosas maniobras por las paredes de los acantilados.

Gargantas del Todra

Gargantas del Todra

Cuco común

Cuco común

 

También realizamos visitas a embalses como el de Ouarzazate para observar aves como el Abejaruco europeo (Merops apiaster), Tarro canelo (Tadorna ferruginea), Cogujada magrebí (Galerida macrorhyncha), Cigueña blanca (Ciconia ciconia), Águila pescadora (Pandion haliaetus), Fochas comunes (Fulica atra), Tarros canelos (Tadorna ferruginea) y Halcón tagarote (Falco pelegrinoides), conocido también como halcón de berbería.

Halcón tagarote (Falco pelegrinoides)

Halcón tagarote

Si hubiéramos conocido de antemano la verdadera situación catastrófica del Parque Nacional de Merja Zerga pasaríamos de largo, paramos para solo ver Pagazas piconegras (Gelochelidon nilotica), un macho de Aguilucho lagunero (Circus aeruginosus), Ostreros (Haematopus ostralegus) y algunas limícolas. En la playa cercana de Moulay Bousselham en el que observamos Gaviotas de Audouin (Ichthyaetus audouinii), Charranes patinegros (Thalasseus sandvicensis) y la subespecie de Cormorán grande (Phalacrocorax carbo maroccanus).

Como curiosidad observamos entre el bando de Gaviotas de Audouin dos ejemplares anillados a los que pudimos leer la marca y remitir la cita, fueron anillados en Tarragona en 2015.

 

Donde sí disfrutamos fue en las Marismas del Bajo Loukkos donde vimos al Avión paludícola (Riparia paludicola), y no quedó ahí la cosa, en total observamos u oímos: Buscarla unicolor (Locustella luscinioides), Morito común (Plegadis falcinellus), Tarabilla común (Saxicola rubicola) , Cigüeñuela común (Himantopus himantopus), Canastera común (Glareola pratincola)Espátula común (Platalea leucorodia), Garza imperial (Ardea purpurea), Águila pescadora (Pandion haliaetus), Polluela pintoja (Porzana porzana), Pagaza piconegra (Gelochelidon nilotica) y Pato colorado (Netta rufina). Y en los alrededores del humedal Alcaudón común (Lanius senator), Perdiz moruna (Alectoris barbara), Alcaraván común (Burhinus oedicnemus), los únicos Gorriones morunos (Passer hispaniolensis) del viaje, Mirlo común (Turdus merula), Abejaruco europeo (Merops apiaster), Vencejo pálido (Apus pallidus), Abubilla común (Upupa epops), Mochuelo europeo (Athene noctua), Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus) y Cernícalo primilla (Falco naumanni).

Aguilucho lagunero

Aguilucho lagunero

Morito común (Plegadis falcinellus)

Morito común (Plegadis falcinellus)

Águila pescadora (Pandion haliaetus)

Águila pescadora (Pandion haliaetus)

Avión paludícola (Riparia paludicola)

Foto testimonial de Avión paludícola (Riparia paludicola)

Gladiolo silvestre

Gladiolo silvestre (Gladiolus italicus)

 

Entradas anteriores que completan el artículo:

Celebración del Día Mundial del Medio Ambiente

Posted on by

El pasado domingo 10 de junio celebró el Grupo Ornitológico Zamalla el Día Mundial del Medio Ambiente 2018 en el Refugio de la Serpiente. Unas jornadas de puertas abiertas en las que demostramos lo que es un día de campo en la Estación Ornitológica. 45 personas que disfrutamos de un gran día de campo, participantes que procedían de Gilena, Estepa, Lora de Estepa, El Rubio, Bailén y Pedrera que vieron como conseguimos anillar a las aves, coger datos biológicos para nuestros estudios y su posterior liberación, soltándolas los más pequeños, con la emoción que acompaña la puesta en libertad de un ave.

Anillamiento científico

 

Anillamiento de aves

Pudimos ver pájaros tan curiosos como el Piquituerto común o el Alcaudón común, y otras bien conocidas por todos pero que difícilmente se pueden contemplar con tanto detalle como en el anillamiento. Como verdecillos, jilgueros, carboneros, mirlos, verderones y pinzones entre otras, con las que fuimos comparando sus llamativos picos en función a su alimentación, advirtiendo sus diferentes plumajes y explicando cada tipo de nido. Muestra de ello son todos los modelos de cajas anidaderas que tenemos de exposición dentro de nuestro proyecto “Aumentando la biodiversidad del pinar

Grupo en el Refugio de la Serpiente
Grupo en el Refugio de la Serpiente

Este año el tema del Día Mundial estaba enfocado en llamar la atención sobre la gran cantidad de plásticos y residuos que generamos, que llegan hasta la naturaleza y a los océanos. Motivo por el cual decidimos dar un paseo limpio por el pinar de Gilena, zona muy frecuentada por senderistas y ciclistas, y que en ocasiones, por descuido o por dejadez, se genera mucha basura. Conviene recordar que el campo hay que dejarlo en mejores condiciones en las que nos lo encontramos, no estamos hablando de un parque público con servicio de recogida de basura, es el monte.
Solo con diez minutos de paseo recogimos 6 bolsas grandes de comunidad de residuos. Además completamos la actividad con la colocación de un cartel para recordar que el pinar hay que cuidarlo.

Cartel Monte limpio
Participantes tras el paseo limpio
Participantes tras el paseo limpio

La tarde la decidamos a realizar un censo de aves en la Torre del Homenajes de Estepa. Tras una restauración sostenible de la torre, en la que se compatibilizó la restauración con la cría de las aves, hemos ido anotando cuantos mechinales están ocupados por las aves, principalmente vencejos comunes, gorriones comunes y estornino negro. En esta ocasión hemos abierto el censo a todo interesado que pudieron disfrutar, con nuestros prismáticos y telescopios, como entran los padres a alimentar a sus crías, mientras anotábamos en nuestras fichas cuantos nidos hay. Podemos decir que la restauración fue todo un éxito.

El censo realizado por los voluntarios, en el que anotamos los huecos ocupados por nidos, del domingo 10 de junio concluyó con:
1 nido de paloma (Columba livia)
1 nido de cernícalo vulgar (Falco tinnunculus)
1 nido de vencejo pálido (Apus pallidus)
1 nido de gorrión chillón (Petronia petronia)
5 nidos de gorrión común (Passer domesticus)
10 nidos de estornino (Sturnus unicolor)
85 nidos de vencejo común (Apus apus)

A continuación algunas imágenes que pudimos captar de la vida que alberga este monumento:

Cernícalos vulgares Estepa
Jóvenes de Cernícalo vulgar junto a su padre

 

Cernícalos vulgares
Juveniles de cernícalo vulgar

 

Vencejo común Estepa
Vencejo común saliendo de su nido

 

Gorrión chillón Estepa
Gorrión chillón alimentando a sus pollos

Fue una jornada de actividades por el Medio Ambiente para recordar un éxito de participación, que no hubiera sido posible sin la ayuda de los miembros del Grupo Ornitológico Zamalla, que se merecen todo el reconocimiento por su labor voluntaria.

Fotografías de Eusebio Rico, Carlos Rossi y Javier Pérez.

Día Mundial del Medio Ambiente 2018

Posted on by

Día Mundial del Medio Ambiente 2018

La Organización de las Naciones Unidas establece el 5 de junio como el Día Mundial del Medio Ambiente. Como cada año el Grupo Ornitológico Zamalla participa en la celebración de esta cita en la comarca de Estepa y la Sierra Sur de Sevilla, en esta ocasión el día 10 de junio.

El tema escogido en 2018 es la lucha contra la contaminación del plástico mediante la reducción del uso de productos desechables. El lema de esta campaña de concienciación global será: “Un planeta sin contaminación por plásticos”.

Día Mundial del Medio Ambiente Estepa

Cartel DMMA 2018

El Grupo Ornitológico Zamalla abrirá las puertas de su estación de anillamiento “Refugio de la Serpiente” el domingo 10 de junio para enseñar al público como trabajamos para el estudio y la conservación de las aves y su entorno, con actividades como el anillamiento científico o la mejora del hábitat. Con este Día Mundial pretendemos recordar que para seguir disfrutando de la naturaleza es necesario conservarla limpia y en su estado original.

Comenzaremos nuestras actividades a las 9:00 de la mañana del domingo 10 de junio, con un anillamiento científico. Se expondrán cuadros con temática ornitológica e instalaremos un punto de observación de aves.

Además daremos un “paseo limpio” por el Pinar de Gilena, durante el que recogeremos los residuos encontrados para concienciar sobre esta problemática.

Luego volveremos a citarnos a las 18:30 en el complejo histórico y natural del Cerro de San Cristóbal en Estepa para conocer las aves que habitan nuestra ciudad y realizar un censo de aves reproductoras.

Información y contacto:

refugiodelaserpiente@gmail.com

Javier Pérez 661118037

Eusebio Gómez 659455293

 

Piquituerto común

Galería de imágenes: Desierto africano

Posted on by

Colección fotográfica de lo que fue un gran viaje conociendo los diferentes desiertos. En las áreas del desierto se incluyen dunas desérticas (erg), desierto de grava (reg), desierto de roca (hamada) y valles secos (wadis). Las áreas de vegetación densa que nos fuimos encontrando corresponden principalmente a oasis. (De aves por Marruecos: El desierto)

Nuestro objetivo principal fue localizar aves propias de aquellas duras tierras. En total las especies de aves que vimos fueron: Terrera sahariana (Ammomanes deserti), Alcaudón real (Lanius meridionalis algeriensis), Camachuelo trompetero (Bucanetes githagineus), Alondra ibis (Alaemon alaudipes), Curruca de Tristram (Sylvia deserticola), Cuervo desertícola (Corvus ruficollis), Búho del desierto (Bubo ascalaphus), Terrera colinegra (Ammomanes cinctura), Ganga moteada (Pterocles senegallus), Halcón borní (Falco biarmicus), Chotacabras egipcio (Caprimulgus aegyptius), Curruca sahariana (Sylvia deserti), Gorrión sahariano (Passer simplex), Alcaudón común (Lanius senator), Terrera común (Calandrella brachydactyla), Cogujadas montesinas (Galerida theklae), Busardo moro (Buteo rufinus), Cogujada magrebí (Galerida macrorhyncha), Collalba desértica (Oenanthe deserti), Collalba negra de Brehm (Oenanthe leucopyga), Collalba negra (Oenanthe leucura), Collalba culiroja (Oenanthe moesta), Alondra cornuda sahariana (Eremophila bilopha), Cernícalo vulgar (Falco tinnuculus), Cernícalo primilla (Falco naumanni), Mosquitero papialbo (Phylloscopus bonelli), Collalba rubia (Oenanthe hispanica), Collalba núbica (Oenanthe lugens).

De aves por Marruecos. Desierto

Posted on by

Segunda entrega sobre el viaje realizado a Marruecos para disfrutar de su naturaleza, especialmente buscando aves. En esta entrega de Aves por Marruecos está dedicada al desierto, a bote pronto podríamos pensar en un terreno yermo y vacío. Nada más lejos de la realidad, puesto que es un ecosistema sorprendentemente rico con numerosas especies con unas adaptaciones increíbles a sus condiciones. Además de ser un entorno clave para las migraciones de muchas aves migradoras que año tras año se atraviesan el Sáhara.

Realmente el desierto tiene una gran cantidad de hábitats y geomorfología bien definidos. Atravesamos cordilleras montañosas así como áreas de llanuras.

En las áreas del desierto se incluyen dunas desérticas (erg), desierto de grava (reg), desierto de roca (hamada) y valles secos (wadis). Las áreas de vegetación densa corresponden principalmente a oasis.

Vegetación almohadillada

Vegetación almohadillada

La primera mañana que disfrutamos del desierto y sus aves fue al amanecer en Er-Rachidía, en dirección sur. Donde admiramos desde un punto elevado la extensión del palmeral del Río Ziz, un largo río que nace en el Atlas Medio y, tras 282 kilómetros, desaparece en el desierto del Sáhara en Argelia. Este río ha sido clave en los pasos y transporte a través de estas montañas.

Aquí empezamos a ver otro tipo de aves como las primera Terreras saharianas (Ammomanes deserti), en su hábitat de preferencia, como son los desiertos pedregosos, no suele verse en terrenos llanos y arenosos. Como buena representante de la familia de las “alondras” es un pájaro marrón de plumaje muy críptico. En guías se lee que se alimenta principalmente de semillas y de insectos en época de cría, pero como curiosidad pudimos contemplar a una terrera capturando un pequeño geco.

Terrera sahariana

Terrera sahariana (Ammomanes deserti)

El mamífero que más nos llamó la atención, precisamente por su llamada de alarma, fue la Ardilla moruna (Atlantoxerus getulus). Una ardilla terrestre de costumbres muy sociales, y como la mayoría de mamíferos gregarios, se ha visto una estructura social bien definida. Los individuos que vigilan al grupo desde una atalaya elevada fueron los que dieron la voz de alarma de nuestra presencia. Van a elegir siempre hábitat pedregosos y muros de roca, donde además buscan calentarse al sol, puesto que es una especie muy térmica, prefiere desarrollar su actividad a las horas más calurosas del día.

Ardilla moruna

Ardilla moruna (Atlantoxerus getulus)

 

Nuestro camino nos llevó hasta Erfoud donde nos desviamos de nuestra ruta para explorar otra zona muy interesante, algo de matorral y plantas rastreras, donde vimos muchas aves reponiendo energía después de atravesar el Sáhara: Alcaudón real, Mosquitero papialbo y Terreras comunes.

Pudimos observar la subespecie del Alcaudón real (Lanius meridionalis algeriensis). Y por la zona comenzamos a ver especies nuevas: Camachuelo trompetero (Bucanetes githagineus) y la Alondra ibis (Alaemon alaudipes).

Camachuelo trompetero

Camachuelo trompetero

 

Llegamos a otra zona para explorar con el telescopio terrestre y nuestra sorpresa llegó entre los arbustos: una Curruca de Tristram (Sylvia deserticola). Especie que suele criar en las Montañas del Atlas incluso a 1.600 metros de altura, y pasa el invierno al sur, hasta el mismo borde del desierto, aunque su preferencia son los matorrales áridos.

Curruca de Tristram (Sylvia deserticola)

Curruca de Tristram (Sylvia deserticola)

Una de las especies más interesante que vimos y, a nivel personal, preciosa es la Alondra ibis. Con un pico muy especializado, recuerda en su forma de alimentación a la Abubilla. Es un aláudido grande que, como curiosidad, construye un nido verdadero con raíces, ramitas e hierbas en el que realiza una puesta al año, incubando ambos miembros de la pareja.

Alondra ibis

Alondra ibis

Tuvimos la suerte de observar a muy poca distancia la parada nupcial de la Alondra ibis, el macho cantando a pleno pulmón hasta que, de repente, salta volando al aire batiendo las alas para luego descender con las alas plegadas hacia el mismo posadero.

Alaemon alaudipes

Alaemon alaudipes

Aquí es donde nos encontramos con los Cuervos desertícolas (Corvus ruficollis), el córvido más abundante del verdadero desierto y, por supuesto el paseriforme más grande del verdadero desierto.

Se diferencia muy bien de los nuestros por su aspecto físico, con la cabeza y cuello de color de negro a marrón, y un poco más pequeño que el Cuervo (Corvus corax).

En esta zona con abundantes cortados y colinas rocosas es donde tuvimos la suerte de disfrutar del Búho del desierto (Bubo ascalaphus), precisamente los cuervos fueron los que delataron su presencia. Al Búho del desierto también se le conoce como búho faraón, como lo conocen en inglés, ya que incluso se ha visto criando en las mismas paredes de las pirámides. Normalmente lo hace en huecos de árboles, en cortados o nidos abandonados de otras aves.

Búho y cuervos

Búho del desierto molestado por cuervos

El Búho del desierto se trata del super depredador del desierto, una rapaz oportunista que caza roedores, lagartos o, incluso, otras aves, pero lo que domina su dieta son los artrópodos que superan el 50% de su alimentación.

Búho del desierto (Bubo ascalaphus)

Búho del desierto (Bubo ascalaphus)

 

Seguimos nuestro camino hacia el sur hasta llegar a Merzouga pasando por Rissani, hasta llegar a sus famosas dunas: Erg Chebbi, el único Erg de Marruecos. Mientras llegábamos al destino íbamos a paso de ornitólogo, como no podía ser de otra manera, así seguíamos viendo Terreras saharianas, Alondras ibis, Alcaudones comunes, Cernícalos primillas, Terreras comunes… Así como las primeras Terreras colinegras (Ammomanes cinctura) y Gangas moteadas (Pterocles senegallus). También nos sobrevoló por sorpresa un Halcón borní (Falco biarmicus) con su vuelo directo y horizontal. El lugar donde llegamos fue el elegido para contratar un guía y que nos llevara a explorar nuevas zonas en busca de aves, lugares a los que no podíamos acceder con nuestro coche. Gracias a nuestro guía ornitológico vimos al Chotacabras egipcio (Caprimulgus aegyptius), a la Curruca sahariana (Sylvia deserti) y al Gorrión sahariano (Passer simplex).

Chotacabras egipcio (Caprimulgus aegyptius)

Chotacabras egipcio (Caprimulgus aegyptius)

Gangas moteadas

Gangas moteadas

El Chotacabras egipcio es un ave que difícilmente lo hubiéramos localizado sin la ayuda del guía, totalmente mimetizado con el entorno, junto a rocas en terreno arbustivo con arbustos dispersos, por eso su plumaje es mucho más claro que el del Chotacabras pardo (Caprimulgus ruficollis), y como nuestro chotacabras se alimenta de insectos que captura al vuelo, principalmente al crepúsculo.

Caprimulgus aegyptius

Chotacabras egipcio

Luego buscamos por ramblas pedregosas con un poco más de suelo donde crecían algo más de vegetación hasta que dimos con la Curruca sahariana (Sylvia deserti), una pequeña ave de comportamiento similar a los miembros de su familia, aunque con un plumaje muy discreto: parte superior del cuerpo de color ocre y la zona inferior blanquecina. Lo que más destaca es su mirada, los ojos con el iris amarillo intenso.

 Curruca sahariana (Sylvia deserti)

Curruca sahariana (Sylvia deserti)

El Gorrión sahariano (Passer simplex) lo localizamos en una pequeña granja, donde están acostumbrados a acudir a la comida de las gallinas y a los bebederos. Es una especie vinculada al Sáhara, la zona de Merzouga es donde encuentra su distribución más norteña, pero por desgracia se encuentra en claro retroceso.

Gorrión sahariano (Passer simplex)

Gorrión sahariano (Passer simplex)

Passer simplex

Gorrión sahariano macho

 

Otro día lo destinamos al Tagdilt Track, una serie de carriles que conectan la carretera principal con el pequeño pueblo llamado Tagdilt. Aquí vimos Cogujadas montesinas (Galerida theklae), Busardo moro (Buteo rufinus), Camachuelos trompeteros (Bucanetes githagineus), Collalbas desérticas (Oenanthe deserti), Terreras saharianas (Ammomanes deserti), Alondras ibis (Alaemon alaudipes), Collalbas culirojas (Oenanthe moesta) en abundancia. Además de nuestros primeros Corredores saharianos (Cursorius cursor), Alondras cornudas saharianas (Eremophila bilopha) y Calandria picogorda (Rhamphocoris clotbey), por desgracia en el lugar más feo e insaluble de todo el viaje.

 Calandria picogorda (Rhamphocoris clotbey)

Calandria picogorda (Rhamphocoris clotbey)

Alondra cornuda sahariana

Alondra cornuda sahariana (Eremophila bilopha)

Corredor sahariano

Corredor sahariano

Bastantes individuos vimos de Corredor sahariano durante todo el día, un ave de la familia de las Canasteras, incluso recuerdan a ellas cuando vuelan. Un ave que ya ha llegado a criar en Andalucía, en Almería y en Granada, hecho que pone de manifiesto un claro proceso de aridez y cambio climático en nuestra región.

Cursorius cursor

Corredor sahariano​ (Cursorius cursor)

 

Tiene unas patas adaptadas a la carrera (De ahí su nombre) muy largas, además se ayuda de ellas para localizar a posibles peligros, de forma que se pone casi de puntillas y el cuerpo erguido para poder observar sobre los pequeños arbustos.

 

Alondra ibis

Alondra ibis cantando

 

 

 

 

 

Galería de imágenes de la Cordillera del Atlas

Posted on by

Galería de imágenes relacionadas con la primera entrada sobre el viaje alrededor de la Cordillera del Atlas en Marruecos. Primera visita al norte de África. En total, las especies de aves vistas en las paradas y rutas realizadas a lo largo de la Cordillera del Atlas fueron: Águila calzada, Milano negro, Busardo moro, Cernícalo vulgar, Chova… Continue reading →

De aves por Marruecos. Atlas marroquí

Posted on by

Primera entrada sobre la expedición por gran parte de la geografía marroquí en busca de naturaleza, principalmente aves y plantas. El viaje lo realizamos Carlos Rossi (Sierra Morena Oriental), Alberto Benito (Pajareando por Cantabria) y un servidor durante ocho días explorando montañas, bosques, desiertos, oasis…

Cordillera del Atlas

Iniciamos nuestras aventuras en Ifrane, recorriendo el Atlas Medio una región perteneciente al macizo del Atlas con una gran riqueza botánica y faunística. A destacar el bosque de cedros (Cedrus atlantica) que normalmente forma rodales con encinas (Quercus ilex subsp. ballota), roble andaluz (Quercus canariensis), quejigos (Quercus faginea) y acebos (Ilex aquifolium).

Estos son uno de los pocos hábitats que quedan para el macaco de berbería (Macaca silvanus). Actualmente es de los pocos lugares donde sobrevive, encontrándose en peligro de extinción. Entre sus problemas principales está la destrucción de su ecosistema y el tráfico ilegal, hasta el punto de ser el mamífero dentro del convenio CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres) más decomisado en Europa. Se trata de la única especie de primate que se encuentra al norte del Sahara y está considerada como la especie de macaco (De las 22 existentes) que a más tipos de climas se ha adaptado.

Macaco de Berbería Macaca silvanus

Una curiosidad sobre los grupos familiares de macacos que viven en la zona más turística es que tienen comportamientos muy diferentes a los grupos que viven en lo más profundo del bosque. Se ha visto que se levantan más tarde y saben los horarios de máxima afluencia de turistas.

Macaco de BerberíaMacaco de Berbería

Además del macaco, estos bosques son hábitat de otra especie muy interesante: el Pito de Levaillant o Pito real bereber (Picus vaillantii), muy similar al pito real ibérico (Picus sharpei). Como buen pícido es muy esquivo y difícil de observar bien por su costumbre de ir rodeando el tronco del árbol evitando exponerse a la vista. Y aun más en los densos bosques de altos cedros.

Visitamos también el gran lago Aguelmane Sidi Ali, limitando al sur con el Medio Atlas, situado a 2.100 metros, con unas 400 hectáreas y una profundidad de 36 metros. En sus alrededores se localiza un extenso humedal, vegetación arbustiva en piornal, zonas aclaradas de cedros, encinas y ejemplares enormes de sabinas, algunas milenarias. Y entre toda esta vegetación la cordillera del Atlas Medio alberga hasta 237 especies de plantas endémicas.Bosques de cedros

En este entorno es donde disfrutamos del Tarro canelo (Tardona ferruginea), aunque a lo largo de los días seguiríamos viendo a esta especie, es aquí donde la densidad de individuos nos sorprendió. Es una anátida muy curiosa por su color canela anaranjado, además existe poco dimorfismo sexual entre machos y hembras. Su ritual de cortejo es inusual entre las anátidas: el macho se lanza desde gran altura con las alas desplegadas y emitiendo un fuerte graznido.

Tarro canelo

Aquí tuvimos la primera observación de la Alondra cornuda del Atlas (Eremophila alpestris), una especie preciosa, con un diseño facial único, con franjas negras que atraviesan y rodean la cara con un fondo amarillo. Lo que da el nombre a la especie son sus dos penachos de plumas que sobresalen del píleo, mucho más patentes en el macho con el plumaje de verano.

Alondra cornuda del Atlas

 

 

Desde ahí continuamos hacia Er-Rachidia se atraviesan varias mesetas calcáreas semiáridas y pasando por el plegamiento el Medio Atlas, un paraíso para el geólogo: Paisajes kársticos, áreas de interés volcánico y profundas gargantas. Algunos días más tarde nos adentramos en profundidad en el Alto Atlas, desde Marrakech hasta Oukaimeden, a unos 2.600 metros de altura. Aquí comenzó nuestra ascensión por este valle glacial para ver aves de altas alturas como la Chova piquigualda (Pyrrhocorax graculus) y el Camachuelo alirrojo (Rhodopechys alienus), ambas especies muy gregarias en estos momentos. Además de la Alondra cornuda del Atlas, Cernícalo vulgar, Ratonero moro, Colirrojo tizón, Colirrojo diademado o Chova piquirroja, entre otros.

Colirrojo diademado
Chovas piquirrojas

 

El camachuelo alirrojo era una de las especies que queríamos ver en este lugar, y lo hicimos prácticamente durante toda la ruta. Es un fringílido endémico de estas cordilleras, se trata de un pequeño ave marrón donde destaca el píleo negro y garganta rosa con plumas rosadas en alas y cola. Solo la encontramos en el Atlas, a gran altura, en un hábitat desarbolado con poca vegetación rastrera.Camachuelo alirrojo

Al descender en altura desde matorrales xerófilos almohadillado y espinosos de alta montaña se empiezan a ver los bosques de ciprés de Cartagena (Tetraclinis articulata), enebrales (Juniperus oxycedrus), sabinales (Juniperus thurifera y Juniperus phoenicea), además de grandes bosques de cedros y pinares de pino carrasco (Pinus halepensis), pino negral (Pinus pinaster subsp. hamiltoni) o  Pinus pinaster var. maghrebiana. En este entorno es donde podemos encontrar al Piquituerto en su subespecie norteafricana: Loxia curvirostra poliogyna

Piquituerto común africano

Árbol milenario

En total, las especies vistas en las paradas y rutas realizadas a lo largo de la Cordillera del Atlas fueron: Águila calzada, Milano negro, Busardo moro, Cernícalo vulgar, Chova piquirroja, Chova piquigualda, Alondra cornuda del Atlas, Carbonero garrapinos, Carbonero común, Reyezuelo listado, Colirrojo diademado, Colirrojo real, Colirrojo tizón, Mirlo común, Zorzal charlo, Lavandera cascadeña, Escribano montesino, Escribano soteño, Pinzón vulgar (Fringilla coelebs subespecie africana), Camachuelo alirrojo, Piquituerto común (Loxia curvirostra poliogyna), Gorrión chillón, Roquero solitario, Cigüeña blanca, Escribano sahariano, Vencejo moro, Bulbul naranjero, Tórtola turca, Tórtola senegalesa, Urraca común (Pica pica mauritanica), Gorrión común, Avión roquero, Carraca, Cogujada magrebí, Avión isabelino, Alcaudón común, Camachuelo trompetero, Alcaudón real, Tarro canela, Focha común, Cerceta pardilla, Abubilla, Cuervo, Collalba negra, Collalba gris, Collalba rubia, Collalba culirroja, Collalba desertícola, Collalba gris de Seebohm, Terrera común, Pardillo común, Cernícalo primilla, entre otras. Destaco las especies objetivo que por primera vez he visto en negrita.

Sabina solitaria

 

 

Alto Atlas

 

 

 

 

 

El curioso Piquituerto común

Posted on by

El curioso Piquituerto común. Loxia curvirostra

Ni su nombre común ni el científico, dejan lugar a dudas de su aspecto: pico con las mandíbulas cruzadas. Es lo primero que llama la atención del Piquituerto, un pájaro robusto aproximadamente del tamaño de un gorrión común, y con uno de los picos más especializados de la avifauna europea, es ese cruzamiento hace que su pico sea un instrumento perfecto que usa como tenazas para abrir las piñas y llegar a los piñones que componen la mayoría de su dieta. Curiosamente los pollos recién nacidos tienen los picos rectos pero a las pocas semanas de edad curvan para cruzarse indistintamente a izquierda o a derecha, según el ejemplar.

Piquituerto macho

Piquituerto macho

Este animal no deja de sorprender, el plumaje es tan caprichoso que es difícil ver dos aves exactamente iguales, aunque siguen unos patrones similares: los machos son rojizos con diferentes tonos (Rojo, amarillo y/o anaranjado), el obispillo de un rojo más intenso y las alas pardas; las hembras son verdosas con tonos amarillentos, siendo fácil distinguir entre machos y hembras, incluso entre jóvenes que son pardos oliváceos con abundante moteado.

Piquituerto anaranjado

Piquituerto anaranjado

Juvenil piquituerto

Juvenil de piquituerto en pleno invierno

Su época reproductora también es una adaptación a su alimentación, no le importa tanto la época del año mientras exista buena producción de piñas. Por esta razón podemos ver parejas reproductoras a finales del verano o crías en invierno. También la muda de las plumas supone un misterio puesto que no siguen un orden establecido, hay algunos piquituertos adultos que mudan entre agosto y octubre, pero otros pueden comenzar a mudar en primavera y parar la muda hasta el otoño. Los jóvenes realizan una muda parcial y bastante variable, desde individuos que cambian la mayoría de las cobertoras y otros que apenas mudan algunas del cuerpo, pudiendo ser ver con la cabeza parcheada con el color de adulto, evidentemente seguirán un patrón de muda diferente según en qué época hayan nacido.

Hembra de piquituerto

Hembra de piquituerto

Es un ave muy gregaria, es común verlos en grupos de entre 10 ó 20 ejemplares, bandos mixtos de juveniles, hembras y machos, incluso en estos momentos las parejas que se encuentran en celo siguen aportando alimento a la pareja o alimentando a los pollos, sin que existan peleas o trifulcas en el bando.

Muy vinculado a los bosques de coníferas, relacionado con su alimentación tan especializada, le ha beneficiado las repoblaciones forestales de pino carrasco (Pinus halepensis) tal como ocurre en la Sierra Sur de Sevilla, más concretamente en la Sierra del Becerrero, donde es el emblema de la Estación Ornitológica del Refugio de la Serpiente, al ser una población muy abundante y única en la provincia de Sevilla, que hacen las delicias de los fotógrafos que disfrutan del Hide disponible en este espacio natural. Como curiosidad hay jornadas de anillamiento científico de aves donde la mitad de las aves muestreadas son Piquituertos.

Machos de piquituerto

Machos de piquituerto durante su anillamiento

 

Enlaces sobre el Piquituerto en la Sierra Sur de Sevilla:

1 2 3 4 5 17 18