Objetivos del proyecto “Aumentando la Biodiversidad”

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Aumentando la biodiversidad del pinar: Objetivos del proyecto

A raíz de las carencias de aves insectívoras y otras especies propias del monte mediterráneo que deberían existir en lo que hoy es un pinar de repoblación comenzó este proyecto hace ya 14 años. Con lo que tenemos un proyecto bien consolidado y arraigado en el ecosistema.

Nos encontramos en la Sierra del Becerrero (Estepa, Gilena, Pedrera y Lora de Estepa) actúa como isla de carácter subbético en el sureste de la provincia de Sevilla con lo que es un paisaje de vital importancia desde el punto de vista ecológico, en una zona dominada por los cultivos de olivar, donde se sigue realizando una agricultura intensiva abusando de pesticidas y plaguicidas que provoca una disminución en nuestras especies de aves insectívoras. Gran parte de esta serranía conserva la vegetación natural monte mediterráneo, aunque bastante degradado por la presión humana (Canteras a cielo abierto) y ganadera; y como denso bosque el citado pinar de pino carrasco.

En dicho pinar de repoblación (ecosistema reciente), es donde estamos desarrollado este proyecto de colocación de cajas nido, se ha demostrado que una de las formas más efectivas de aumentar la diversidad de especies y que puedan volver a colonizar un hábitat es mediante la instalación de nidales artificiales.

Participantes durante una sesión de revisión de las cajas nido

¿Cual es la finalidad de este proyecto?

Un proyecto de estas dimensiones tiene una finalidad clara: recuperar las poblaciones de las aves forestales. Al aumentar la disponibilidad de huecos para criar por lo que se incrementa el número de estas aves y se consigue restablecer en el ecosistema. Esto lo conseguimos colocando actualmente 92 cajas nido para aves.

En nuestra zona existen una serie de aves insectívoras que son las que potencialmente pueden ocupar estas cajas nidos por falta de oquedades naturales: carbonero común, abubilla, carbonero garrapinos, herrerillo común, herrerillo capuchino, agateador europeo y chochín, todas ellas llamadas “aves trogloditas”. Que vuelven a criar gracias a estos nidales colocados en los pinos, a falta de encinas, acebuches o algarrobos con oquedades naturales.

Ruta de senderismo por el pinar

Cada vez más población de los alrededores e incluso de fuera de los términos municipales que engloba esta sierra, acuden a disfrutar de la naturaleza (Paseos familiares, comida en el campo…) y del deporte al aire libre (Senderismo, ciclismo, actividad cinegética…) por esta razón es objeto de este proyecto la implicación de estas personas, al contemplar las aves, ver las cajas nido colocadas en los árboles y asistir al proceso de seguimiento de estos nidales, con el propósito de que se respete el entorno y valoren la naturaleza que les rodea. Pero un proyecto de estas dimensiones trae consigo otros objetivos importantes.

Objetivos ambientales

Carbonero garrapinos con orugas en el pico

Se ha restablecido el equilibrio ecológico del monte. Incrementando las oquedades para la cría se incrementa la densidad poblacional y de número de especies de aves insectívoras en el entorno. Se ha demostrado el efecto de estas aves en combatir la plaga de la procesionaria del pino (Thaumetopoea pityocampa), lepidóptero presa mayoritariamente del carbonero común, el carbonero garrapinos y la abubilla. Esta plaga era patente al inicio del proyecto y en la actualidad se encuentra totalmente controlada, dentro de los límites ecológicos. Así como el aumento de otras aves y fauna que indirectamente se beneficia de estas aves y cajas nido, por ejemplo la mejora de las poblaciones de aves depredadoras al establecer la cadena alimenticia o el uso de las cajas como dormidero para numerosas especies animales en otoño e invierno.

Objetivos científicos

Grupo conociendo de cerca los nidos


La importante labor del anillamiento científico de aves, realizada sistemáticamente durante la época de cría, queda demostrada en el volumen de datos obtenidos, muy valiosos para estudios y artículos científicos. Actualmente estamos desarrollando un estudio sobre las distancias recorridas por los carboneros a la hora de construir su nido. Otro trabajo interesante es el análisis de los materiales aportados. Todo estos proyectos nos da mucha información sobre la biología de las diferentes especies nidificantes, así como el funcionamiento de las cajas anidaderas y su eficacia.

Objetivos de educación y participación ambiental

Desde la creación de las cajas nido, hasta la colocación, instalación, anillamiento y reparación; se invita a todo el que lo desee a acompañar cada una de estas tareas. En las Jornadas que organizamos desde el Grupo Ornitológico Zamalla una de las actividades principales es la visita y participación en el seguimiento, de forma que el público se acerca a la biología y conservación de cada una de las especies en una de las etapas más bonitas de la vida de estas aves. Inevitablemente en nuestro andar por el pinar encontramos bastante basura de mucho tipo, puesto que la conciencia ambiental deja que desear en muchas personas, así que la limpieza del monte es un efecto colateral en las rutas para conservar y estudiar las cajas nido.

Resultado de una jornada de limpieza del monte


La educación ambiental es uno de los objetivos que derivan del objetivo principal, puesto que contemplar en plena naturaleza el milagro de la vida en una aves tan bellas y delicadas no deja indiferente a nadie, por este motivo, la visita al pinar para el seguimiento de las cajas nido es actividad recurrente en las Jornadas del Día Mundial de Medioambiente (Junio) donde todo el público que desee nos acompaña, realizamos el mismo trabajo de seguimiento pero con las explicaciones oportunas y la interpretación del medio que nos rodea, el monte, la botánica, las aves…

Taller infantil sobre cajas nido

Los días de trabajo normalmente los realizamos en fin de semana, horario en el que muchas personas aprovechan el buen tiempo para salir al campo, nuestra premisa es acercar a todo el interesado a conocer este proyecto y a las aves que lo hacen posible, por eso invitamos a todo senderista que encontramos a nuestro paso a que se acerque a curiosear nuestro trabajo.

De manera periódica organizamos charlas, actividades y talleres con las aves como protagonistas, así despertamos el interés por la biodiversidad de nuestro entorno. Conocer es el primer paso para respetar nuestro entorno.

De Aves por Marruecos IV. Bosque mediterráneo

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junto a una tortuga mora

Viendo la vida pasar junto a una tortuga mora

       Es bastante común que, contando nuestras aventuras en busca de aves por Marruecos a profanos en materia de viajes y ecosistemas, nos miren con cara de locos y sin entender nada cuando hago referencia a los bosques visitados y a la alta montaña con nieve. Pues no, no es solo desierto árido como muchos piensan, en artículos anteriores hemos visto que nos adentramos en densos bosques, subimos a la alta montaña marroquí entre neveros, recorrimos oasis y humedales, costeamos y vimos gaviotas de Audouin anilladas en Tarragona. Y sí, estuvimos en desiertos, pero no es lo que nos pensamos, hay muchos tipos de desiertos con sus plantas y animales propios. Pero sin duda lo que llega a sorprender al personal es que estuvimos en bosques mediterráneos, incluso más densos y húmedos que muchos de la península.

Erosión en Marruecos

Paisaje erosionado

       La regiones mediterráneas son áreas de transición entre los climas húmedos y climas secos (Entre climas templados y tropicales). Como sabemos este clima es de tipo templado-cálido con lluvias estacionales (De escasas a moderadas y entre otoño y primavera) y los veranos secos y cálidos, con sequía sobre los dos meses unida a una intensa radiación solar. Esta son las condiciones generales del clima mediterráneo, que forma los bosques y matorrales más o menos densos que conocemos (vegetación adaptada a estas condiciones, principalmente con hojas perennes y esclerófilas, hojas pequeñas, duras y siempre verdes). Es uno de los biomas más importante del planeta, puesto que en su pequeña extensión (A nivel global) alberga una rica biodiversidad.

Pinzón vulgar

Pinzón vulgar en el Bosque de la Mamora

      Un lugar en el que teníamos especial interés era en el Bosque de la Mamora, donde domina el alcornoque (Quercus suber) y está considerado como el alcornocal más grande del mundo. Conviene conocerlo ahora, puesto que muchas amenaza se ciernen sobre él: Sobrepastoreo, poca regeneración natural, sustitución por eucaliptos y pinos, la amenaza de la lagarta peluda, recogida masiva de bellotas y talas ilegales. Es el pulmón de la zona de Rabat y el sitio de recreo por excelencia de la población. Todo esto hizo que en 2014 el gobierno pusiera en marcha ciertos proyectos de conservación.

Bosque de la Mamora

Alcornocal de la Mamora

      Una vez visto el paisaje monoespecífico alcornoques adehesados nos centramos en su fauna, a destacar la Tortuga mora (Testudo graeca), donde encontramos multitud de ejemplares de todos los tamaños. Una especie que por desgracia también es víctima del ser humano.

Tortuga mora

Tortuga mora

  Localizamos también Eslizón costero (Chalcides mionecton) y Lagartijas colirrojas (Acanthodactylus lineomaculatus). Estas especies junto con otras muy interesantes que no pudimos ver en esta ocasión hacen que sea un destino clave para los amantes de los reptiles y de anfibios en las charcas que aparecen entre el arbolado.

Tortugas moras

Tortugas moras de varios tamaños

Lagartijas colirroja

Lagartija colirroja

     En cuanto a aves destacaron las forestales, en su “versión” norteafricana: Herrerillos africanos (Cyanistes teneriffae), Pico picapinos (Dendrocopos major mauritanicus) y Pinzones vulgares (Fringilla coelebs africana), además de alguna calzada (Aquila pennata).

Herrerillo africano

Herrerillo africano

Pico picapinos (Dendrocopos major mauritanicus)

Pico picapinos

      La sorpresa nos la llevamos cuando visitamos otro enclave, con un matorral denso rico en especies botánicas, lentiscos, acebuches, gamones, jaras, coscojas, gladiolos… donde nos amaneció para ver al Francolín biespolado (Pternistis bicalcaratus), que pronto cantó cerca de nosotros. Esta especie es extremadamente huidiza, vive en este tipo de espesuras donde encuentra algunos claros y árboles donde, ocasionalmente, se puede posar. A la menor amenaza prefiere huir escabulléndose entre la vegetación. Aunque este ejemplar nos regaló una buena exhibición de reclamos para luego volarnos muy cerca. Aquí dejo una grabación de Tero Linjama, XC164133. Accesible en www.xeno-canto.org/164133 de buena calidad de un Francolín biespolado:

 Francolín biespolado (Pternistis bicalcaratus)

Francolín biespolado (Pternistis bicalcaratus)

      Satisfechos ya con nuestro encuentro con el Francolín hicimos una pequeña ruta donde vimos Herrerillo norteafricano, Totovía (Lullula arborea), Pico picapinos y Pinzón vulgar. Pero para nuestro asombro seguíamos oyendo cantar al Frankolín biespolado, hasta varios ejemplares que, posiblemente cantaban desde su percha o sobre un montículo, ya bien entrada la mañana. No quedó ahí la cosa, en nuestro regreso descubrimos una pareja alimentándose tranquilamente por el carril, donde nos recreamos disfrutando muchísimo de esta especie tan curiosa, hasta que nos descubrieron y empezaron su huida, aunque sin mucho estrés…

Frankolín biespolado

Frankolín biespolado

Totovía (Lullula arborea)

Totovía

Francolín biespolado

Francolín biespolado

     El Francolín biespolado es sedentario donde cría en puntos muy locales y reducidos de Marruecos, de ahí la preocupación por esta curiosa especie, de la que aun poco se sabe sobre su biología y comportamiento.

Frankolín biespolado

Frankolín biespolado huyendo sin mucho agobio

Introducción al proyecto: Aumentando la Biodiversidad del pinar

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“Aumentando la Biodiversidad del pinar” es el lema elegido para un proyecto que se basa en la colocación y seguimiento de cajas nido para aves en el pinar público de Gilena en la provincia de Sevilla. Un pinar de repoblación que cumple una interesante función protectora y que hoy en día atrae a muchos amantes de la naturaleza y el deporte que buscan adentrarse en un bosque lejos del ruido y el estrés de la vida cotidiana, pero a escasos kilómetros de nuestros municipios. La única pega de estos bosque monoespecíficos: la poca biodiversidad que alberga.

Herrerillo común

Herrerillo común

 

Por este motivo, el Grupo Ornitológico Zamalla, comenzó allá por el 2004, este proyecto tan interesante, buscando que aumenten las especies trogloditas, y no estamos hablando de animales prehistóricos, sino en todas las pequeñas aves que necesitan de huecos naturales para instalar sus nidos, como son los carboneros o los herrerillos comunes. Como difícilmente encuentran hueco en un pinar joven para ello escogimos un rodal para este proyecto para instalar estos nidales artificiales, nada más y nada menos que 92 cajas nido actualmente en 2018.

¿Qué resultados hemos obtenido?

Con el paso de los años hemos comprobado como han aumentado las poblaciones de aves forestales. Y para la muestra un dato: en 2004 solo 2 especies se instalaron en nuestras cajas con 15% de ocupación; pero ya en 2018 crían un total de 7 especies con 55% de cajas ocupadas.

Carbonero común

Carbonero común

Muchas son las especies que crían aquí o han criado: Carbonero común, carbonero garrapinos, herrerillo común, herrerillo capuchino, chochín, estornino negro, abubilla o agateador europeo.

Cada especie tiene un requerimiento diferente, no es casualidad que aumente su número, puesto que la renovación y sustitución de los modelos de cajas nido es una parte importante del proyecto, con esto conseguimos una mayor diversidad.

¿Cómo hacemos el seguimiento del proyecto Aumentando la Biodiversidad del pinar?

El diseño elegido es, en general, de tipo clásico con tablas de material variable: madera o contrachapado. Lo más importante es la seguridad de la camada que esté criando por este motivo las cajas se han montado de forma segura y preparada para resistir las inclemencias meteorológicas, por ejemplo los clavos usados se han instalado perpendiculares a la fuerza de la gravedad. Los techos tienen inclinación y sobresalen del cuerpo de la caja para evitar daños por agua. En la gran mayoría de las cajas es el techo por el que se abre la caja para examinar su interior, abriendo en el fondo unos pequeños agujeros para la ventilación y drenaje. En restauraciones posteriores se han ido añadiendo mejoras y nuevos diseños.

Revisión de las cajas nido

Revisión de las cajas nido

 

La instalación y el seguimiento se realiza usando unas escaleras de aluminio extensible ya que las cajas las colocamos entre los 3,5 y 5 metros de altura. Ancladas a los troncos con un sistema de retirada y colocación rápido y fácil para que el trabajo en altura sea lo más cómodo posible, evitando el daño al árbol Otro sistema de colocación probado en el proyecto ha sido mediante la sujeción a las ramas a través de una percha con lo que la caja queda colgada.

Como se puede deducir este es un trabajo de constancia y esfuerzo, en primavera es cuando hacemos un seguimiento de los nidos y las especies que ocupan las cajas. Y el otoño lo aprovechamos para reparar cajas dañadas, añadir mejoras o planificar nuevos proyectos, en definitiva, idear nuevas formas de mantenernos ocupados los fines de semana.

 

Hitos y curiosidades

La cronografía del proyecto tiene importantes hitos que han hecho que este plan esté consolidado en el ecosistema y en las gentes que frecuentan el pinar. No en vano es uno de los proyectos estrella del Grupo Ornitológico Zamalla:

En 2004 comienza el proyecto con 100 nidales artificiales pequeños con agujero de entrada para páridos.

Los primeros tres años fueron decisivos al servir de experiencia. Se mejoró el anclaje al árbol, hubo muchos daños causados por lirones para lo cual se fueron protegiendo varias cajas. Por entonces se perdieron 37 cajas que no se repusieron.

 

Caja nido 1

Caja nido 1

Quedaron para la temporada de cría 2008 hasta 63 cajas nido. Los años 2009, 2010 y 2011 no se realizan visitas la zona del proyecto, solo nos limitamos a recoger las cajas rotas que nos entregan, algo normal por el tiempo que pasan expuestas en el medio natural.

En el 2012 se reinicia de nuevo el seguimiento exhaustivo de las cajas nido siendo este año un éxito ya que se constató la cría de las seis especies trogloditas que por orden de abundancia son: Carbonero común, Agateador europeo, Carbonero garrapinos, Herrerillo común, Chochín común y Herrerillo capuchino.

Durante el mantenimiento de las cajas nido tras la época de reproducción de 2013 colocamos en la apertura una chapa frontal para evitar roedores o pájaros carpinteros y los daños que pudieran originar. Esto fue decisivo, puesto que perdimos como reproductor al agateador europeo, nos percatamos que esta especie trepa por la caja hasta entrar en su interior, algo imposible con la chapa frontal. Solucionamos este problema con una mezcla de serrín y cola, con lo que así mejora el agarre del ave y desde 2015 es una especie común en el proyecto.

Pero por desgracia desde 2015, que fue su último intento de cría, no hay rastro del herrerillo capuchino. Este mismo año diseñamos y colocamos una gran caja nido para cárabo, habitante común en este pinar.

Los últimos años

El año 2016 sirvió de experiencia piloto para otro nuevo diseño de nidales, pensado para el agateador, este será de tipo buzón y con el agujero en el lateral.

En 2017 introducimos 2 cajas nido grandes fabricadas de corcho natural para abubilla, pito real o mochuelo.

2018 ha sido una temporada también llena de novedades. Sustituimos 10 cajas nido de párido pero de tamaño un poco grande por otras tantas más pequeñas y el agujero de entrada más reducido. Esto ha fomentado la cría de herrerillo común y carbonero garrapinos, dos especies más pequeñas y que el carbonero común (Más grande y agresivo) mantenían a raya en sus territorios.

Se introduce en el pinar otro diseño, esta vez 3 cajas con el frontal abierto, para motivar la reproducción del papamoscas gris, petirrojo…Además arreglamos una caja nido de párido excesivamente grande y la reconvertimos, ampliando la apertura, en una de abubilla. Como curiosidad, este año ha sacado adelante un nido de carbonero común en estas cajas de frontal abierto.

Evolución del número de especies que crían en las cajas nido

Especies en las cajas nidoArtículo publicado en Explora Natura: Aumentando la Biodiversidad del pinar

Informe cajas nido 2018

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El proyecto “Aumentando la biodiversidad del pinar” es uno de nuestros proyectos estrella. El Grupo Ornitológico Zamalla lo inició en 2004 a raíz de las carencias de aves insectívoras y otras especies propias del monte mediterráneo en este área de la Sierra Sur.

Revisión de cajas nido

Jornada de revisión de cajas nido

En el pinar de repoblación (ecosistema reciente), es donde estamos desarrollado el proyecto de colocación de cajas nido, se ha demostrado que una de las formas más efectivas de aumentar la diversidad de especies y que puedan volver a colonizar un hábitat es mediante la instalación de nidales artificiales. Además las cajas tienen un efecto en el control de plagas, al aumentar las poblaciones de aves insectívoras, voraces depredadoras de orugas.

Carbonero garrapinos

Carbonero garrapinos con larvas en el pico

Un proyecto de estas dimensiones tiene un objetivo principal: recuperar las poblaciones de las aves forestales. Al aumentar la disponibilidad de huecos para criar por lo que se incrementa el número de estas aves y se consigue restablecer en el ecosistema.

Además otros objetivos importantes derivados son: Objetivos ambientales, Objetivos científicos, Objetivos educación y concienciación ambiental.

Nidada de Carbonero común

Nidada de Carbonero común

Las temporadas comprendidas entre 2016, 2017 y 2018 han sido relevantes en el proyecto, al incluir nuevos formatos y diseños de cajas nido. Adquiriendo varias fabricadas con corcho natural y colocadas en el Refugio de la Serpiente. Además se han sustituido varias cajas nido de estilo clásico para párido por unas de dimensiones más reducidas y agujero de 25 mm para motivar la cría de nuestros páridos más pequeños. La temporada de 2018 ha comenzado con la instalación de cinco cajas nido de estilo “frontal abierto”, para la reproducción potencial del papamoscas gris, colirrojo tizón y petirrojo europeo.

Informe Cajas Nidos 2013-2018 by Javier Pérez on Scribd

Revisando las cajas nido

Revisando las cajas nido

De aves por Marruecos III: Oasis y humedales

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Oasis río Ziz

Oasis río Ziz

 

Nuestra gran expedición ornitológica a lo largo de Marruecos nos ha dado muchas observaciones y curiosidades que no podían reflejarse en una sola entrada. En esta ocasión he agrupado las observaciones y fotografías de todos los oasis visitados así como las zonas de acequias y cultivos de regadío aledañas, y además agrupo aquí las imágenes tomadas durante nuestras visitas a los humedales de Merja Zerga y el estuario del Loukos. Decepcionante la albufera de Merja Zerga, no se cumplieron mis expectativas lo que si era patente el grado de intensificación de amenazas sobre este espacio natural.

A lo largo de nuestro recorrido por el desierto encontramos varios tipos de oasis, según su extensión, y no nos pudimos resistir a parar en muchos de ellos. Lugares mágicos que albergan una gran biodiversidad, además de ser puntos muy estratégicos para los seres humanos.

Ratonero moro

Ratonero moro

 

Aquí fue donde conocimos a la Tórtola senegalesa (Spilopelia senegalensis) y donde mejor pudimos contemplar al Ratonero moro (Buteo rufinus), una especie que cada vez es más frecuente ver al sur de Europa, hasta el punto de llegar a criar, por primera vez en el Parque Natural del Estrecho en Cádiz en 2009. Este presente año también se están remitiendo varias citas de Tórtola senegalesa en Los Palacios y Villafranca (Sevilla).

Tórtola senegalesa

Tórtola senegalesa

Los palmerales que cruzan el desierto bordeando ríos y zonas húmedas son vitales para las aves migratorias (Como pudimos comprobar con la cantidad de mosquiteros papialbos y currucas carrasqueñas), en nuestros paseos por los ríos vimos la subespecie del norte de África de Lavandera blanca (Motacilla alba subersonata), el Bulbul naranjero (Pycnonotus barbatus), el Colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus), la Perdiz moruna (Alectoris barbara), Vencejo pálido (Apus pallidus), Cigüeñuela común (Himantopus himantopus), Chorlitejo chico (Charadrius dubius), Ruiseñor común (Luscinia megarhynchos), Andarríos chico (Actitis hypoleucos), Garza imperial (Ardea purpurea), Garceta común (Egretta garzetta), Archibebe común (Tringa totanus), e incluso, en el Río Ziz, un Azor (Accipiter gentilis).

Lavandera blanca (Motacilla alba subersonata)

Lavandera blanca (Motacilla alba subersonata)

Curruca carrasqueña

Curruca carrasqueña

 

Azor sobre el Río Ziz

Azor

Mosquitero papialbo

Mosquitero papialbo

 

El Bubul naranjero es otra de las especies africanas que comienzan a criar en Andalucía, comenzando en 2013 en Tarifa (Cádiz), desde entonces es común en la zona. Éste es un nuevo caso bien documentado de la expansión de la colonización Europa por especies africanas que se está produciendo en los últimos años, ocasionado por el aumento de las temperaturas por el cambio climático, que desplaza hacia el norte las condiciones climáticas favorables para ellas.

Bulbul naranjero

Bulbul naranjero

 

Cogujada magrebí

Cogujada magrebí

 

Visitando las Gargantas del Todra, al norte de la población Tinghir, unos cañones espectaculares, es donde observamos al Cuco común (Cuculus canorus), la Lavandera cascadeña (Motacilla cinerea) y, por supuesto, la especie deseada: el Avión isabelino (Ptyonoprogne fuligula), muy parecido a nuestro Avión roquero, incluso en sus movimientos mientras caza insectos al vuelo, realizando vertiginosas maniobras por las paredes de los acantilados.

Gargantas del Todra

Gargantas del Todra

Cuco común

Cuco común

 

También realizamos visitas a embalses como el de Ouarzazate para observar aves como el Abejaruco europeo (Merops apiaster), Tarro canelo (Tadorna ferruginea), Cogujada magrebí (Galerida macrorhyncha), Cigueña blanca (Ciconia ciconia), Águila pescadora (Pandion haliaetus), Fochas comunes (Fulica atra), Tarros canelos (Tadorna ferruginea) y Halcón tagarote (Falco pelegrinoides), conocido también como halcón de berbería.

Halcón tagarote (Falco pelegrinoides)

Halcón tagarote

Si hubiéramos conocido de antemano la verdadera situación catastrófica del Parque Nacional de Merja Zerga pasaríamos de largo, paramos para solo ver Pagazas piconegras (Gelochelidon nilotica), un macho de Aguilucho lagunero (Circus aeruginosus), Ostreros (Haematopus ostralegus) y algunas limícolas. En la playa cercana de Moulay Bousselham en el que observamos Gaviotas de Audouin (Ichthyaetus audouinii), Charranes patinegros (Thalasseus sandvicensis) y la subespecie de Cormorán grande (Phalacrocorax carbo maroccanus).

Como curiosidad observamos entre el bando de Gaviotas de Audouin dos ejemplares anillados a los que pudimos leer la marca y remitir la cita, fueron anillados en Tarragona en 2015.

 

Donde sí disfrutamos fue en las Marismas del Bajo Loukkos donde vimos al Avión paludícola (Riparia paludicola), y no quedó ahí la cosa, en total observamos u oímos: Buscarla unicolor (Locustella luscinioides), Morito común (Plegadis falcinellus), Tarabilla común (Saxicola rubicola) , Cigüeñuela común (Himantopus himantopus), Canastera común (Glareola pratincola)Espátula común (Platalea leucorodia), Garza imperial (Ardea purpurea), Águila pescadora (Pandion haliaetus), Polluela pintoja (Porzana porzana), Pagaza piconegra (Gelochelidon nilotica) y Pato colorado (Netta rufina). Y en los alrededores del humedal Alcaudón común (Lanius senator), Perdiz moruna (Alectoris barbara), Alcaraván común (Burhinus oedicnemus), los únicos Gorriones morunos (Passer hispaniolensis) del viaje, Mirlo común (Turdus merula), Abejaruco europeo (Merops apiaster), Vencejo pálido (Apus pallidus), Abubilla común (Upupa epops), Mochuelo europeo (Athene noctua), Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus) y Cernícalo primilla (Falco naumanni).

Aguilucho lagunero

Aguilucho lagunero

Morito común (Plegadis falcinellus)

Morito común (Plegadis falcinellus)

Águila pescadora (Pandion haliaetus)

Águila pescadora (Pandion haliaetus)

Avión paludícola (Riparia paludicola)

Foto testimonial de Avión paludícola (Riparia paludicola)

Gladiolo silvestre

Gladiolo silvestre (Gladiolus italicus)

 

Entradas anteriores que completan el artículo:

Celebración del Día Mundial del Medio Ambiente

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El pasado domingo 10 de junio celebró el Grupo Ornitológico Zamalla el Día Mundial del Medio Ambiente 2018 en el Refugio de la Serpiente. Unas jornadas de puertas abiertas en las que demostramos lo que es un día de campo en la Estación Ornitológica. 45 personas que disfrutamos de un gran día de campo, participantes que procedían de Gilena, Estepa, Lora de Estepa, El Rubio, Bailén y Pedrera que vieron como conseguimos anillar a las aves, coger datos biológicos para nuestros estudios y su posterior liberación, soltándolas los más pequeños, con la emoción que acompaña la puesta en libertad de un ave.

Anillamiento científico

 

Anillamiento de aves

Pudimos ver pájaros tan curiosos como el Piquituerto común o el Alcaudón común, y otras bien conocidas por todos pero que difícilmente se pueden contemplar con tanto detalle como en el anillamiento. Como verdecillos, jilgueros, carboneros, mirlos, verderones y pinzones entre otras, con las que fuimos comparando sus llamativos picos en función a su alimentación, advirtiendo sus diferentes plumajes y explicando cada tipo de nido. Muestra de ello son todos los modelos de cajas anidaderas que tenemos de exposición dentro de nuestro proyecto “Aumentando la biodiversidad del pinar

Grupo en el Refugio de la Serpiente
Grupo en el Refugio de la Serpiente

Este año el tema del Día Mundial estaba enfocado en llamar la atención sobre la gran cantidad de plásticos y residuos que generamos, que llegan hasta la naturaleza y a los océanos. Motivo por el cual decidimos dar un paseo limpio por el pinar de Gilena, zona muy frecuentada por senderistas y ciclistas, y que en ocasiones, por descuido o por dejadez, se genera mucha basura. Conviene recordar que el campo hay que dejarlo en mejores condiciones en las que nos lo encontramos, no estamos hablando de un parque público con servicio de recogida de basura, es el monte.
Solo con diez minutos de paseo recogimos 6 bolsas grandes de comunidad de residuos. Además completamos la actividad con la colocación de un cartel para recordar que el pinar hay que cuidarlo.

Cartel Monte limpio
Participantes tras el paseo limpio
Participantes tras el paseo limpio

La tarde la decidamos a realizar un censo de aves en la Torre del Homenajes de Estepa. Tras una restauración sostenible de la torre, en la que se compatibilizó la restauración con la cría de las aves, hemos ido anotando cuantos mechinales están ocupados por las aves, principalmente vencejos comunes, gorriones comunes y estornino negro. En esta ocasión hemos abierto el censo a todo interesado que pudieron disfrutar, con nuestros prismáticos y telescopios, como entran los padres a alimentar a sus crías, mientras anotábamos en nuestras fichas cuantos nidos hay. Podemos decir que la restauración fue todo un éxito.

El censo realizado por los voluntarios, en el que anotamos los huecos ocupados por nidos, del domingo 10 de junio concluyó con:
1 nido de paloma (Columba livia)
1 nido de cernícalo vulgar (Falco tinnunculus)
1 nido de vencejo pálido (Apus pallidus)
1 nido de gorrión chillón (Petronia petronia)
5 nidos de gorrión común (Passer domesticus)
10 nidos de estornino (Sturnus unicolor)
85 nidos de vencejo común (Apus apus)

A continuación algunas imágenes que pudimos captar de la vida que alberga este monumento:

Cernícalos vulgares Estepa
Jóvenes de Cernícalo vulgar junto a su padre

 

Cernícalos vulgares
Juveniles de cernícalo vulgar

 

Vencejo común Estepa
Vencejo común saliendo de su nido

 

Gorrión chillón Estepa
Gorrión chillón alimentando a sus pollos

Fue una jornada de actividades por el Medio Ambiente para recordar un éxito de participación, que no hubiera sido posible sin la ayuda de los miembros del Grupo Ornitológico Zamalla, que se merecen todo el reconocimiento por su labor voluntaria.

Fotografías de Eusebio Rico, Carlos Rossi y Javier Pérez.

Día Mundial del Medio Ambiente 2018

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Día Mundial del Medio Ambiente 2018

La Organización de las Naciones Unidas establece el 5 de junio como el Día Mundial del Medio Ambiente. Como cada año el Grupo Ornitológico Zamalla participa en la celebración de esta cita en la comarca de Estepa y la Sierra Sur de Sevilla, en esta ocasión el día 10 de junio.

El tema escogido en 2018 es la lucha contra la contaminación del plástico mediante la reducción del uso de productos desechables. El lema de esta campaña de concienciación global será: “Un planeta sin contaminación por plásticos”.

Día Mundial del Medio Ambiente Estepa

Cartel DMMA 2018

El Grupo Ornitológico Zamalla abrirá las puertas de su estación de anillamiento “Refugio de la Serpiente” el domingo 10 de junio para enseñar al público como trabajamos para el estudio y la conservación de las aves y su entorno, con actividades como el anillamiento científico o la mejora del hábitat. Con este Día Mundial pretendemos recordar que para seguir disfrutando de la naturaleza es necesario conservarla limpia y en su estado original.

Comenzaremos nuestras actividades a las 9:00 de la mañana del domingo 10 de junio, con un anillamiento científico. Se expondrán cuadros con temática ornitológica e instalaremos un punto de observación de aves.

Además daremos un “paseo limpio” por el Pinar de Gilena, durante el que recogeremos los residuos encontrados para concienciar sobre esta problemática.

Luego volveremos a citarnos a las 18:30 en el complejo histórico y natural del Cerro de San Cristóbal en Estepa para conocer las aves que habitan nuestra ciudad y realizar un censo de aves reproductoras.

Información y contacto:

refugiodelaserpiente@gmail.com

Javier Pérez 661118037

Eusebio Gómez 659455293

 

Piquituerto común

Galería de imágenes: Desierto africano

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Colección fotográfica de lo que fue un gran viaje conociendo los diferentes desiertos. En las áreas del desierto se incluyen dunas desérticas (erg), desierto de grava (reg), desierto de roca (hamada) y valles secos (wadis). Las áreas de vegetación densa que nos fuimos encontrando corresponden principalmente a oasis. (De aves por Marruecos: El desierto)

Nuestro objetivo principal fue localizar aves propias de aquellas duras tierras. En total las especies de aves que vimos fueron: Terrera sahariana (Ammomanes deserti), Alcaudón real (Lanius meridionalis algeriensis), Camachuelo trompetero (Bucanetes githagineus), Alondra ibis (Alaemon alaudipes), Curruca de Tristram (Sylvia deserticola), Cuervo desertícola (Corvus ruficollis), Búho del desierto (Bubo ascalaphus), Terrera colinegra (Ammomanes cinctura), Ganga moteada (Pterocles senegallus), Halcón borní (Falco biarmicus), Chotacabras egipcio (Caprimulgus aegyptius), Curruca sahariana (Sylvia deserti), Gorrión sahariano (Passer simplex), Alcaudón común (Lanius senator), Terrera común (Calandrella brachydactyla), Cogujadas montesinas (Galerida theklae), Busardo moro (Buteo rufinus), Cogujada magrebí (Galerida macrorhyncha), Collalba desértica (Oenanthe deserti), Collalba negra de Brehm (Oenanthe leucopyga), Collalba negra (Oenanthe leucura), Collalba culiroja (Oenanthe moesta), Alondra cornuda sahariana (Eremophila bilopha), Cernícalo vulgar (Falco tinnuculus), Cernícalo primilla (Falco naumanni), Mosquitero papialbo (Phylloscopus bonelli), Collalba rubia (Oenanthe hispanica), Collalba núbica (Oenanthe lugens).

De aves por Marruecos. Desierto

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Segunda entrega sobre el viaje realizado a Marruecos para disfrutar de su naturaleza, especialmente buscando aves. En esta entrega de Aves por Marruecos está dedicada al desierto, a bote pronto podríamos pensar en un terreno yermo y vacío. Nada más lejos de la realidad, puesto que es un ecosistema sorprendentemente rico con numerosas especies con unas adaptaciones increíbles a sus condiciones. Además de ser un entorno clave para las migraciones de muchas aves migradoras que año tras año se atraviesan el Sáhara.

Realmente el desierto tiene una gran cantidad de hábitats y geomorfología bien definidos. Atravesamos cordilleras montañosas así como áreas de llanuras.

En las áreas del desierto se incluyen dunas desérticas (erg), desierto de grava (reg), desierto de roca (hamada) y valles secos (wadis). Las áreas de vegetación densa corresponden principalmente a oasis.

Vegetación almohadillada

Vegetación almohadillada

La primera mañana que disfrutamos del desierto y sus aves fue al amanecer en Er-Rachidía, en dirección sur. Donde admiramos desde un punto elevado la extensión del palmeral del Río Ziz, un largo río que nace en el Atlas Medio y, tras 282 kilómetros, desaparece en el desierto del Sáhara en Argelia. Este río ha sido clave en los pasos y transporte a través de estas montañas.

Aquí empezamos a ver otro tipo de aves como las primera Terreras saharianas (Ammomanes deserti), en su hábitat de preferencia, como son los desiertos pedregosos, no suele verse en terrenos llanos y arenosos. Como buena representante de la familia de las “alondras” es un pájaro marrón de plumaje muy críptico. En guías se lee que se alimenta principalmente de semillas y de insectos en época de cría, pero como curiosidad pudimos contemplar a una terrera capturando un pequeño geco.

Terrera sahariana

Terrera sahariana (Ammomanes deserti)

El mamífero que más nos llamó la atención, precisamente por su llamada de alarma, fue la Ardilla moruna (Atlantoxerus getulus). Una ardilla terrestre de costumbres muy sociales, y como la mayoría de mamíferos gregarios, se ha visto una estructura social bien definida. Los individuos que vigilan al grupo desde una atalaya elevada fueron los que dieron la voz de alarma de nuestra presencia. Van a elegir siempre hábitat pedregosos y muros de roca, donde además buscan calentarse al sol, puesto que es una especie muy térmica, prefiere desarrollar su actividad a las horas más calurosas del día.

Ardilla moruna

Ardilla moruna (Atlantoxerus getulus)

 

Nuestro camino nos llevó hasta Erfoud donde nos desviamos de nuestra ruta para explorar otra zona muy interesante, algo de matorral y plantas rastreras, donde vimos muchas aves reponiendo energía después de atravesar el Sáhara: Alcaudón real, Mosquitero papialbo y Terreras comunes.

Pudimos observar la subespecie del Alcaudón real (Lanius meridionalis algeriensis). Y por la zona comenzamos a ver especies nuevas: Camachuelo trompetero (Bucanetes githagineus) y la Alondra ibis (Alaemon alaudipes).

Camachuelo trompetero

Camachuelo trompetero

 

Llegamos a otra zona para explorar con el telescopio terrestre y nuestra sorpresa llegó entre los arbustos: una Curruca de Tristram (Sylvia deserticola). Especie que suele criar en las Montañas del Atlas incluso a 1.600 metros de altura, y pasa el invierno al sur, hasta el mismo borde del desierto, aunque su preferencia son los matorrales áridos.

Curruca de Tristram (Sylvia deserticola)

Curruca de Tristram (Sylvia deserticola)

Una de las especies más interesante que vimos y, a nivel personal, preciosa es la Alondra ibis. Con un pico muy especializado, recuerda en su forma de alimentación a la Abubilla. Es un aláudido grande que, como curiosidad, construye un nido verdadero con raíces, ramitas e hierbas en el que realiza una puesta al año, incubando ambos miembros de la pareja.

Alondra ibis

Alondra ibis

Tuvimos la suerte de observar a muy poca distancia la parada nupcial de la Alondra ibis, el macho cantando a pleno pulmón hasta que, de repente, salta volando al aire batiendo las alas para luego descender con las alas plegadas hacia el mismo posadero.

Alaemon alaudipes

Alaemon alaudipes

Aquí es donde nos encontramos con los Cuervos desertícolas (Corvus ruficollis), el córvido más abundante del verdadero desierto y, por supuesto el paseriforme más grande del verdadero desierto.

Se diferencia muy bien de los nuestros por su aspecto físico, con la cabeza y cuello de color de negro a marrón, y un poco más pequeño que el Cuervo (Corvus corax).

En esta zona con abundantes cortados y colinas rocosas es donde tuvimos la suerte de disfrutar del Búho del desierto (Bubo ascalaphus), precisamente los cuervos fueron los que delataron su presencia. Al Búho del desierto también se le conoce como búho faraón, como lo conocen en inglés, ya que incluso se ha visto criando en las mismas paredes de las pirámides. Normalmente lo hace en huecos de árboles, en cortados o nidos abandonados de otras aves.

Búho y cuervos

Búho del desierto molestado por cuervos

El Búho del desierto se trata del super depredador del desierto, una rapaz oportunista que caza roedores, lagartos o, incluso, otras aves, pero lo que domina su dieta son los artrópodos que superan el 50% de su alimentación.

Búho del desierto (Bubo ascalaphus)

Búho del desierto (Bubo ascalaphus)

 

Seguimos nuestro camino hacia el sur hasta llegar a Merzouga pasando por Rissani, hasta llegar a sus famosas dunas: Erg Chebbi, el único Erg de Marruecos. Mientras llegábamos al destino íbamos a paso de ornitólogo, como no podía ser de otra manera, así seguíamos viendo Terreras saharianas, Alondras ibis, Alcaudones comunes, Cernícalos primillas, Terreras comunes… Así como las primeras Terreras colinegras (Ammomanes cinctura) y Gangas moteadas (Pterocles senegallus). También nos sobrevoló por sorpresa un Halcón borní (Falco biarmicus) con su vuelo directo y horizontal. El lugar donde llegamos fue el elegido para contratar un guía y que nos llevara a explorar nuevas zonas en busca de aves, lugares a los que no podíamos acceder con nuestro coche. Gracias a nuestro guía ornitológico vimos al Chotacabras egipcio (Caprimulgus aegyptius), a la Curruca sahariana (Sylvia deserti) y al Gorrión sahariano (Passer simplex).

Chotacabras egipcio (Caprimulgus aegyptius)

Chotacabras egipcio (Caprimulgus aegyptius)

Gangas moteadas

Gangas moteadas

El Chotacabras egipcio es un ave que difícilmente lo hubiéramos localizado sin la ayuda del guía, totalmente mimetizado con el entorno, junto a rocas en terreno arbustivo con arbustos dispersos, por eso su plumaje es mucho más claro que el del Chotacabras pardo (Caprimulgus ruficollis), y como nuestro chotacabras se alimenta de insectos que captura al vuelo, principalmente al crepúsculo.

Caprimulgus aegyptius

Chotacabras egipcio

Luego buscamos por ramblas pedregosas con un poco más de suelo donde crecían algo más de vegetación hasta que dimos con la Curruca sahariana (Sylvia deserti), una pequeña ave de comportamiento similar a los miembros de su familia, aunque con un plumaje muy discreto: parte superior del cuerpo de color ocre y la zona inferior blanquecina. Lo que más destaca es su mirada, los ojos con el iris amarillo intenso.

 Curruca sahariana (Sylvia deserti)

Curruca sahariana (Sylvia deserti)

El Gorrión sahariano (Passer simplex) lo localizamos en una pequeña granja, donde están acostumbrados a acudir a la comida de las gallinas y a los bebederos. Es una especie vinculada al Sáhara, la zona de Merzouga es donde encuentra su distribución más norteña, pero por desgracia se encuentra en claro retroceso.

Gorrión sahariano (Passer simplex)

Gorrión sahariano (Passer simplex)

Passer simplex

Gorrión sahariano macho

 

Otro día lo destinamos al Tagdilt Track, una serie de carriles que conectan la carretera principal con el pequeño pueblo llamado Tagdilt. Aquí vimos Cogujadas montesinas (Galerida theklae), Busardo moro (Buteo rufinus), Camachuelos trompeteros (Bucanetes githagineus), Collalbas desérticas (Oenanthe deserti), Terreras saharianas (Ammomanes deserti), Alondras ibis (Alaemon alaudipes), Collalbas culirojas (Oenanthe moesta) en abundancia. Además de nuestros primeros Corredores saharianos (Cursorius cursor), Alondras cornudas saharianas (Eremophila bilopha) y Calandria picogorda (Rhamphocoris clotbey), por desgracia en el lugar más feo e insaluble de todo el viaje.

 Calandria picogorda (Rhamphocoris clotbey)

Calandria picogorda (Rhamphocoris clotbey)

Alondra cornuda sahariana

Alondra cornuda sahariana (Eremophila bilopha)

Corredor sahariano

Corredor sahariano

Bastantes individuos vimos de Corredor sahariano durante todo el día, un ave de la familia de las Canasteras, incluso recuerdan a ellas cuando vuelan. Un ave que ya ha llegado a criar en Andalucía, en Almería y en Granada, hecho que pone de manifiesto un claro proceso de aridez y cambio climático en nuestra región.

Cursorius cursor

Corredor sahariano​ (Cursorius cursor)

 

Tiene unas patas adaptadas a la carrera (De ahí su nombre) muy largas, además se ayuda de ellas para localizar a posibles peligros, de forma que se pone casi de puntillas y el cuerpo erguido para poder observar sobre los pequeños arbustos.

 

Alondra ibis

Alondra ibis cantando

 

 

 

 

 

Galería de imágenes de la Cordillera del Atlas

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Galería de imágenes relacionadas con la primera entrada sobre el viaje alrededor de la Cordillera del Atlas en Marruecos. Primera visita al norte de África. En total, las especies de aves vistas en las paradas y rutas realizadas a lo largo de la Cordillera del Atlas fueron: Águila calzada, Milano negro, Busardo moro, Cernícalo vulgar, Chova… Continue reading →

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