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Conservación de aves en la Sierra de Estepa

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21 años de conservación de las aves en la Sierra de Estepa

El “Refugio de la Serpiente”. Con este curioso nombre se conoce a este enclave que no deja indiferente a nadie. El nombre de la finca se aleja de la realidad puesto que no hay ni más ni menos serpientes de las que pueblan cualquiera de nuestros montes mediterráneos. Sin embargo sí hay un grupo de animales que destaca en el Refugio de la Serpiente: las aves.

Refugio de la Serpiente

Refugio de la Serpiente

Y no es para menos ya que Jose Mercado (propietario de la parcela) y Eusebio Gómez (anillador experto) trabajan desde hace 21 años de forma altruista en el estudio y conservación de las aves. La actividad principal es el anillamiento científico, un método que nos permite conocer de primera mano aspectos de la vida y biología de las aves muy interesantes. Desde que en 1997 se instalaron las redes por primera vez se fue convirtiendo en la estación ornitológica que conocemos actualmente y es el Grupo Ornitológico Zamalla quien dirige estas actividades desde entonces. Es cuando comienzan colaboraciones así varios grupos de investigación y anilladores de aves han pasado por aquí para recoger datos para sus estudios.

Se trata de un trabajo voluntario que requiere una gran profesionalidad y sensibilidad, con el anillamiento estudiamos las poblaciones, la longevidad de las especies y los movimientos migratorios de nuestras aves. Siendo conscientes de la importancia social y medioambiental de la ornitología, el Refugio de la Serpiente se ofrece a expertos y a aficionados fomentando la educación ambiental y el estudio de la fauna y de la flora de la Sierra Sur. Consideramos el anillamiento científico como la herramienta principal para la divulgación de la naturaleza, aunque la fotografía y la observación también son instrumentos importantes de nuestro trabajo. Con tantos años de dedicación hemos conseguido un gran volumen de datos con interesantes curiosidades.

Anillamiento de piquituerto común

Anillamiento de piquituerto común

Y es aquí precisamente donde reside el interés del enclave: en la sorpresa. Ejemplo de ello es el Piquituerto común (Loxia curvirostra), un ave con una biología muy llamativa, y con una población única en la provincia de Sevilla y emblema de la Estación Ornitológica, por ser, con diferencia, la especie más abundante en el anillamiento. Una especie más a añadir a la lista de 76 especies diferentes de aves anilladas y estudiadas. Esto hace que se superen los 15.000 ejemplares anillados y/o recuperados tan solo en el periodo de 1997-2017.

Anillamientos totales

El Grupo Ornitológico Zamalla no para y desarrolla otros proyectos que despierta un enorme interés, el proyecto de las cajas nido “Aumentando la Biodiversidad del pinar” vigente desde 2004 y que en la actualidad cuenta con 888 nidales artificiales y un índice de ocupación del 888%. Ya es una realidad cómo ha aumentado las especies que sacan adelante a sus pollos en estos nidales, además de conseguir controlar la incidencia de la procesionaria del pino, una plaga de pinares. Experiencia que hemos trasladado a olivares para combatir plagas agrícolas, dando excelentes resultados. Este proyecto se presta a muchos estudios relacionados y a una gran creatividad, puesto que siempre estamos mejorando las cajas, se prueban nuevos materales y se cambian algunas medidas, además recopilamos datos para el estudio de la población de aves, las distancias recorridas o materiales usados en los nidos. Hasta la presente temporada de cría son un total de 8 especies las que han llegado a ocupar las cajas: Carbonero común, carbonero garrapinos, herrerillo común, herrerillo capuchino, chochín común, agateador europeo, estornino negro y abubilla.

caja nido

Caja nido para párido

Participamos con SEO/BirdLife en el programa “Noctua” cuya finalidad es obtener la evolución de las poblaciones de estas aves nocturnas en época de reproducción, dado que es un grupo de aves poco estudiadas por la dificultad de su seguimiento y de las horas en las que desarrollan su actividad. Poco importa cuando el censo se convierte en una tradición agradable y esperada, en el que año tras año el encuentro con los sonidos de la noche y la buena compañía, hacen de una noche llena de vida.

Uno de los objetivos más importantes para la conservación de la naturaleza en el complejo de las Sierras de Estepa es la educación y divulgación ambiental. Para ello, Zamalla organiza jornadas de anillamiento de puertas abiertas en las que se llevan a cabo actividades y talleres que acercan el mundo de las aves y su conservación al público en general. Las explicaciones y la interpretación de los datos, así como la liberación de las aves, son una valiosa herramienta para que los asistentes puedan sentirse partícipes del proyecto, difundiendo así valores de respeto a los seres vivos.

Estas actividades de educación ambiental se organizan en fechas concretas como las celebraciones del Día Mundial del Medio Ambiente o el Día de las Aves. En estos días se llevan a cabo multitud de actividades con una gran acogida por parte de los participantes. Además, colaboramos con los talleres de verano de Estepa decorando e instalando cajas nido, talleres de aves en colegios, taller ornitológico con el Aula de la Experiencia de Estepa, censos de aves en el Cerro de San Cristóbal y ofreciendo ponencia sobre nuestras actividades.

Damos la bienvenida a toda persona interesada en la conservación de la naturaleza y en la protección de nuestro medioambiente y sus aves.

Artículo publicado en la Revista de la Feria de Estepa 2018: www.estepa.es

Celebración del Día de las Aves 2018

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En colaboración con el Área de Juventud, Cultura, Patrimonio e Igualdad del Ayuntamiento de Estepa, el Grupo Ornitológico Zamalla ha organizado una visita a la Reserva Natural de la Laguna de Fuente de Piedra (Málaga) con motivo del Día de las Aves de 2018. Un entorno con un alto valor ecológico y paisajístico.

Estepa en la Laguna de Fuente de Piedra.

Observando la Laguna de Fuente de Piedra. Imagen: Natalia Juárez

En total 66 participantes que disfrutamos de una maravillosa mañana que empezó desde el mirador junto al centro de visitantes de José Antonio Valverde, desde donde contemplamos la mayoría de las 1.400 hectáreas del espacio natural. Explicamos la curiosa biología del Flamenco común aprovechando que se veían perfectamente desde el mirador, observamos decenas de gaviotas, avefrías, cigüeñuelas y algún aguilucho lagunero con su desayuno.

Estepa en la Laguna de Fuente de Piedra.

Hablando de flamencos y mucho más. Imagen: Manuel Jesús Guerra

El monte mediterráneo que rodea que rodea el centro de visitantes, con vegetación autóctona, se encuentra en plena fructificación. Lentiscos, aladiernos y majuelos se llenan de currucas capirotadas, currucas cabecinegras, verderones, ruiseñores, jilgueros y mirlos que se alimentan de sus frutos, y otras tantas especies que se usan estos arbustos para conseguir energía y seguir con su migración.

Laguna de Fuente de Piedra

Estepa en la Laguna de Fuente de Piedra.

Localizando malvasías cabeciblancas. Imagen: Eusebio Rico

En esta época del año, uno de los puntos fuertes es el Laguneto, puesto que conserva gran cantidad de agua, gracias a la aportación de las aguas depuradas de la estación de Fuente de Piedra. Zona donde se refugian algunos flamencos, bastantes jóvenes del año, y muchas agachadizas comunes, recién llegadas del norte y centro de Europa, que tras el periodo de reproducción vienen a nuestra tierra a pasar el invierno. Otra especie muy interesante que vimos fue la Malvasía cabeciblanca, un “pato” muy curioso e inconfundible. La malvasía está incluida en el Libro Rojo de las aves como “En peligro”. También se encuentra como “En peligro de extinción” en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas y dentro de una Estrategia Nacional de Conservación.

Debemos agradecer a Marta Luque del Centro de Visitantes de Fuente de Piedra por abrirnos las puertas a este enclave y a las curiosidades que aprendimos en el centro de interpretación.

Centro de Visitantes de Fuente de Piedra

Centro de Visitantes de Fuente de Piedra. Imagen: Eusebio Rico

A todos los que asistieron a estas jornadas una vez más agradecerles su participación sin ellos no hubiera sido posible unas jornadas tan magníficas y esperamos volver a vernos en otro evento con las aves y la naturaleza como protagonistas.

Flamenco común, el ave estrella del humedal

Centro de Visitantes de Fuente de Piedra

Grupo en el Día de las Aves 2018. Imagen: Eusebio Rico

Día de las Aves 2018

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Día Mundial de las Aves 2018

Desde 1987 el primer fin de semana de octubre de cada año se celebra el Día de las Aves. Es una jornada a escala global que organiza BirdLife International y en España coordina SEO/BirdLife.

El objetivo principal es acercar al público las aves de nuestro entorno más cercano, ya sean parques, jardines, espacios protegidos, etc. En esta ocasión, el domingo 07 de octubre, nos trasladaremos a Fuente de Piedra para conocer de cerca su espacio natural más famoso: la Reserva Natural Laguna de Fuente de Piedra, la laguna más extensa de Andalucía.

Este entorno tan cercano a la comarca de Estepa es muy querido por gran parte de la población que visita su entorno, pero que al mismo tiempo desconoce las peculiaridades y curiosidades que esconde este humedal. Por este motivo organizamos desde el Grupo Ornitológico Zamalla esta visita interpretativa donde guiaremos la actividad comentando multitud de curiosidades sobre la Reserva Natural, sus aves y su vegetación.Día de las Aves 2018

En colaboración con el Ayuntamiento de Estepa y el Área de Juventud, Cultura, Patrimonio e Igualdad se organiza esta actividad gratuita que incluye el transporte en autobús desde el mismo municipio. Las plazas son limitadas y se reservarán por orden de inscripción.

Domingo 07 de octubre de 2018. Visita a la Reserva Natural de Fuente Piedra (Málaga)

Lugar: Edificio Niño Anselmo. Avda. Andalucía, 62, Estepa.

Hora salida: 09:00

Hora regreso: 13:00

Información y reservas:

Javier Pérez 661118037

Eusebio Gómez 659455293

refugiodelaserpiente@gmail.com

http://noticiarioornitologico.blogspot.com.es/

Organiza: Grupo Ornitológico Zamalla/ Excmo. Ayuntamiento de Estepa

De Aves por Marruecos IV. Bosque mediterráneo

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junto a una tortuga mora

Viendo la vida pasar junto a una tortuga mora

       Es bastante común que, contando nuestras aventuras en busca de aves por Marruecos a profanos en materia de viajes y ecosistemas, nos miren con cara de locos y sin entender nada cuando hago referencia a los bosques visitados y a la alta montaña con nieve. Pues no, no es solo desierto árido como muchos piensan, en artículos anteriores hemos visto que nos adentramos en densos bosques, subimos a la alta montaña marroquí entre neveros, recorrimos oasis y humedales, costeamos y vimos gaviotas de Audouin anilladas en Tarragona. Y sí, estuvimos en desiertos, pero no es lo que nos pensamos, hay muchos tipos de desiertos con sus plantas y animales propios. Pero sin duda lo que llega a sorprender al personal es que estuvimos en bosques mediterráneos, incluso más densos y húmedos que muchos de la península.

Erosión en Marruecos

Paisaje erosionado

       La regiones mediterráneas son áreas de transición entre los climas húmedos y climas secos (Entre climas templados y tropicales). Como sabemos este clima es de tipo templado-cálido con lluvias estacionales (De escasas a moderadas y entre otoño y primavera) y los veranos secos y cálidos, con sequía sobre los dos meses unida a una intensa radiación solar. Esta son las condiciones generales del clima mediterráneo, que forma los bosques y matorrales más o menos densos que conocemos (vegetación adaptada a estas condiciones, principalmente con hojas perennes y esclerófilas, hojas pequeñas, duras y siempre verdes). Es uno de los biomas más importante del planeta, puesto que en su pequeña extensión (A nivel global) alberga una rica biodiversidad.

Pinzón vulgar

Pinzón vulgar en el Bosque de la Mamora

      Un lugar en el que teníamos especial interés era en el Bosque de la Mamora, donde domina el alcornoque (Quercus suber) y está considerado como el alcornocal más grande del mundo. Conviene conocerlo ahora, puesto que muchas amenaza se ciernen sobre él: Sobrepastoreo, poca regeneración natural, sustitución por eucaliptos y pinos, la amenaza de la lagarta peluda, recogida masiva de bellotas y talas ilegales. Es el pulmón de la zona de Rabat y el sitio de recreo por excelencia de la población. Todo esto hizo que en 2014 el gobierno pusiera en marcha ciertos proyectos de conservación.

Bosque de la Mamora

Alcornocal de la Mamora

      Una vez visto el paisaje monoespecífico alcornoques adehesados nos centramos en su fauna, a destacar la Tortuga mora (Testudo graeca), donde encontramos multitud de ejemplares de todos los tamaños. Una especie que por desgracia también es víctima del ser humano.

Tortuga mora

Tortuga mora

  Localizamos también Eslizón costero (Chalcides mionecton) y Lagartijas colirrojas (Acanthodactylus lineomaculatus). Estas especies junto con otras muy interesantes que no pudimos ver en esta ocasión hacen que sea un destino clave para los amantes de los reptiles y de anfibios en las charcas que aparecen entre el arbolado.

Tortugas moras

Tortugas moras de varios tamaños

Lagartijas colirroja

Lagartija colirroja

     En cuanto a aves destacaron las forestales, en su “versión” norteafricana: Herrerillos africanos (Cyanistes teneriffae), Pico picapinos (Dendrocopos major mauritanicus) y Pinzones vulgares (Fringilla coelebs africana), además de alguna calzada (Aquila pennata).

Herrerillo africano

Herrerillo africano

Pico picapinos (Dendrocopos major mauritanicus)

Pico picapinos

      La sorpresa nos la llevamos cuando visitamos otro enclave, con un matorral denso rico en especies botánicas, lentiscos, acebuches, gamones, jaras, coscojas, gladiolos… donde nos amaneció para ver al Francolín biespolado (Pternistis bicalcaratus), que pronto cantó cerca de nosotros. Esta especie es extremadamente huidiza, vive en este tipo de espesuras donde encuentra algunos claros y árboles donde, ocasionalmente, se puede posar. A la menor amenaza prefiere huir escabulléndose entre la vegetación. Aunque este ejemplar nos regaló una buena exhibición de reclamos para luego volarnos muy cerca. Aquí dejo una grabación de Tero Linjama, XC164133. Accesible en www.xeno-canto.org/164133 de buena calidad de un Francolín biespolado:

 Francolín biespolado (Pternistis bicalcaratus)

Francolín biespolado (Pternistis bicalcaratus)

      Satisfechos ya con nuestro encuentro con el Francolín hicimos una pequeña ruta donde vimos Herrerillo norteafricano, Totovía (Lullula arborea), Pico picapinos y Pinzón vulgar. Pero para nuestro asombro seguíamos oyendo cantar al Frankolín biespolado, hasta varios ejemplares que, posiblemente cantaban desde su percha o sobre un montículo, ya bien entrada la mañana. No quedó ahí la cosa, en nuestro regreso descubrimos una pareja alimentándose tranquilamente por el carril, donde nos recreamos disfrutando muchísimo de esta especie tan curiosa, hasta que nos descubrieron y empezaron su huida, aunque sin mucho estrés…

Frankolín biespolado

Frankolín biespolado

Totovía (Lullula arborea)

Totovía

Francolín biespolado

Francolín biespolado

     El Francolín biespolado es sedentario donde cría en puntos muy locales y reducidos de Marruecos, de ahí la preocupación por esta curiosa especie, de la que aun poco se sabe sobre su biología y comportamiento.

Frankolín biespolado

Frankolín biespolado huyendo sin mucho agobio

Introducción al proyecto: Aumentando la Biodiversidad del pinar

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“Aumentando la Biodiversidad del pinar” es el lema elegido para un proyecto que se basa en la colocación y seguimiento de cajas nido para aves en el pinar público de Gilena en la provincia de Sevilla. Un pinar de repoblación que cumple una interesante función protectora y que hoy en día atrae a muchos amantes de la naturaleza y el deporte que buscan adentrarse en un bosque lejos del ruido y el estrés de la vida cotidiana, pero a escasos kilómetros de nuestros municipios. La única pega de estos bosque monoespecíficos: la poca biodiversidad que alberga.

Herrerillo común

Herrerillo común

 

Por este motivo, el Grupo Ornitológico Zamalla, comenzó allá por el 2004, este proyecto tan interesante, buscando que aumenten las especies trogloditas, y no estamos hablando de animales prehistóricos, sino en todas las pequeñas aves que necesitan de huecos naturales para instalar sus nidos, como son los carboneros o los herrerillos comunes. Como difícilmente encuentran hueco en un pinar joven para ello escogimos un rodal para este proyecto para instalar estos nidales artificiales, nada más y nada menos que 92 cajas nido actualmente en 2018.

¿Qué resultados hemos obtenido?

Con el paso de los años hemos comprobado como han aumentado las poblaciones de aves forestales. Y para la muestra un dato: en 2004 solo 2 especies se instalaron en nuestras cajas con 15% de ocupación; pero ya en 2018 crían un total de 7 especies con 55% de cajas ocupadas.

Carbonero común

Carbonero común

Muchas son las especies que crían aquí o han criado: Carbonero común, carbonero garrapinos, herrerillo común, herrerillo capuchino, chochín, estornino negro, abubilla o agateador europeo.

Cada especie tiene un requerimiento diferente, no es casualidad que aumente su número, puesto que la renovación y sustitución de los modelos de cajas nido es una parte importante del proyecto, con esto conseguimos una mayor diversidad.

¿Cómo hacemos el seguimiento del proyecto Aumentando la Biodiversidad del pinar?

El diseño elegido es, en general, de tipo clásico con tablas de material variable: madera o contrachapado. Lo más importante es la seguridad de la camada que esté criando por este motivo las cajas se han montado de forma segura y preparada para resistir las inclemencias meteorológicas, por ejemplo los clavos usados se han instalado perpendiculares a la fuerza de la gravedad. Los techos tienen inclinación y sobresalen del cuerpo de la caja para evitar daños por agua. En la gran mayoría de las cajas es el techo por el que se abre la caja para examinar su interior, abriendo en el fondo unos pequeños agujeros para la ventilación y drenaje. En restauraciones posteriores se han ido añadiendo mejoras y nuevos diseños.

Revisión de las cajas nido

Revisión de las cajas nido

 

La instalación y el seguimiento se realiza usando unas escaleras de aluminio extensible ya que las cajas las colocamos entre los 3,5 y 5 metros de altura. Ancladas a los troncos con un sistema de retirada y colocación rápido y fácil para que el trabajo en altura sea lo más cómodo posible, evitando el daño al árbol Otro sistema de colocación probado en el proyecto ha sido mediante la sujeción a las ramas a través de una percha con lo que la caja queda colgada.

Como se puede deducir este es un trabajo de constancia y esfuerzo, en primavera es cuando hacemos un seguimiento de los nidos y las especies que ocupan las cajas. Y el otoño lo aprovechamos para reparar cajas dañadas, añadir mejoras o planificar nuevos proyectos, en definitiva, idear nuevas formas de mantenernos ocupados los fines de semana.

 

Hitos y curiosidades

La cronografía del proyecto tiene importantes hitos que han hecho que este plan esté consolidado en el ecosistema y en las gentes que frecuentan el pinar. No en vano es uno de los proyectos estrella del Grupo Ornitológico Zamalla:

En 2004 comienza el proyecto con 100 nidales artificiales pequeños con agujero de entrada para páridos.

Los primeros tres años fueron decisivos al servir de experiencia. Se mejoró el anclaje al árbol, hubo muchos daños causados por lirones para lo cual se fueron protegiendo varias cajas. Por entonces se perdieron 37 cajas que no se repusieron.

 

Caja nido 1

Caja nido 1

Quedaron para la temporada de cría 2008 hasta 63 cajas nido. Los años 2009, 2010 y 2011 no se realizan visitas la zona del proyecto, solo nos limitamos a recoger las cajas rotas que nos entregan, algo normal por el tiempo que pasan expuestas en el medio natural.

En el 2012 se reinicia de nuevo el seguimiento exhaustivo de las cajas nido siendo este año un éxito ya que se constató la cría de las seis especies trogloditas que por orden de abundancia son: Carbonero común, Agateador europeo, Carbonero garrapinos, Herrerillo común, Chochín común y Herrerillo capuchino.

Durante el mantenimiento de las cajas nido tras la época de reproducción de 2013 colocamos en la apertura una chapa frontal para evitar roedores o pájaros carpinteros y los daños que pudieran originar. Esto fue decisivo, puesto que perdimos como reproductor al agateador europeo, nos percatamos que esta especie trepa por la caja hasta entrar en su interior, algo imposible con la chapa frontal. Solucionamos este problema con una mezcla de serrín y cola, con lo que así mejora el agarre del ave y desde 2015 es una especie común en el proyecto.

Pero por desgracia desde 2015, que fue su último intento de cría, no hay rastro del herrerillo capuchino. Este mismo año diseñamos y colocamos una gran caja nido para cárabo, habitante común en este pinar.

Los últimos años

El año 2016 sirvió de experiencia piloto para otro nuevo diseño de nidales, pensado para el agateador, este será de tipo buzón y con el agujero en el lateral.

En 2017 introducimos 2 cajas nido grandes fabricadas de corcho natural para abubilla, pito real o mochuelo.

2018 ha sido una temporada también llena de novedades. Sustituimos 10 cajas nido de párido pero de tamaño un poco grande por otras tantas más pequeñas y el agujero de entrada más reducido. Esto ha fomentado la cría de herrerillo común y carbonero garrapinos, dos especies más pequeñas y que el carbonero común (Más grande y agresivo) mantenían a raya en sus territorios.

Se introduce en el pinar otro diseño, esta vez 3 cajas con el frontal abierto, para motivar la reproducción del papamoscas gris, petirrojo…Además arreglamos una caja nido de párido excesivamente grande y la reconvertimos, ampliando la apertura, en una de abubilla. Como curiosidad, este año ha sacado adelante un nido de carbonero común en estas cajas de frontal abierto.

Evolución del número de especies que crían en las cajas nido

Especies en las cajas nidoArtículo publicado en Explora Natura: Aumentando la Biodiversidad del pinar

De aves por Marruecos III: Oasis y humedales

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Oasis río Ziz

Oasis río Ziz

 

Nuestra gran expedición ornitológica a lo largo de Marruecos nos ha dado muchas observaciones y curiosidades que no podían reflejarse en una sola entrada. En esta ocasión he agrupado las observaciones y fotografías de todos los oasis visitados así como las zonas de acequias y cultivos de regadío aledañas, y además agrupo aquí las imágenes tomadas durante nuestras visitas a los humedales de Merja Zerga y el estuario del Loukos. Decepcionante la albufera de Merja Zerga, no se cumplieron mis expectativas lo que si era patente el grado de intensificación de amenazas sobre este espacio natural.

A lo largo de nuestro recorrido por el desierto encontramos varios tipos de oasis, según su extensión, y no nos pudimos resistir a parar en muchos de ellos. Lugares mágicos que albergan una gran biodiversidad, además de ser puntos muy estratégicos para los seres humanos.

Ratonero moro

Ratonero moro

 

Aquí fue donde conocimos a la Tórtola senegalesa (Spilopelia senegalensis) y donde mejor pudimos contemplar al Ratonero moro (Buteo rufinus), una especie que cada vez es más frecuente ver al sur de Europa, hasta el punto de llegar a criar, por primera vez en el Parque Natural del Estrecho en Cádiz en 2009. Este presente año también se están remitiendo varias citas de Tórtola senegalesa en Los Palacios y Villafranca (Sevilla).

Tórtola senegalesa

Tórtola senegalesa

Los palmerales que cruzan el desierto bordeando ríos y zonas húmedas son vitales para las aves migratorias (Como pudimos comprobar con la cantidad de mosquiteros papialbos y currucas carrasqueñas), en nuestros paseos por los ríos vimos la subespecie del norte de África de Lavandera blanca (Motacilla alba subersonata), el Bulbul naranjero (Pycnonotus barbatus), el Colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus), la Perdiz moruna (Alectoris barbara), Vencejo pálido (Apus pallidus), Cigüeñuela común (Himantopus himantopus), Chorlitejo chico (Charadrius dubius), Ruiseñor común (Luscinia megarhynchos), Andarríos chico (Actitis hypoleucos), Garza imperial (Ardea purpurea), Garceta común (Egretta garzetta), Archibebe común (Tringa totanus), e incluso, en el Río Ziz, un Azor (Accipiter gentilis).

Lavandera blanca (Motacilla alba subersonata)

Lavandera blanca (Motacilla alba subersonata)

Curruca carrasqueña

Curruca carrasqueña

 

Azor sobre el Río Ziz

Azor

Mosquitero papialbo

Mosquitero papialbo

 

El Bubul naranjero es otra de las especies africanas que comienzan a criar en Andalucía, comenzando en 2013 en Tarifa (Cádiz), desde entonces es común en la zona. Éste es un nuevo caso bien documentado de la expansión de la colonización Europa por especies africanas que se está produciendo en los últimos años, ocasionado por el aumento de las temperaturas por el cambio climático, que desplaza hacia el norte las condiciones climáticas favorables para ellas.

Bulbul naranjero

Bulbul naranjero

 

Cogujada magrebí

Cogujada magrebí

 

Visitando las Gargantas del Todra, al norte de la población Tinghir, unos cañones espectaculares, es donde observamos al Cuco común (Cuculus canorus), la Lavandera cascadeña (Motacilla cinerea) y, por supuesto, la especie deseada: el Avión isabelino (Ptyonoprogne fuligula), muy parecido a nuestro Avión roquero, incluso en sus movimientos mientras caza insectos al vuelo, realizando vertiginosas maniobras por las paredes de los acantilados.

Gargantas del Todra

Gargantas del Todra

Cuco común

Cuco común

 

También realizamos visitas a embalses como el de Ouarzazate para observar aves como el Abejaruco europeo (Merops apiaster), Tarro canelo (Tadorna ferruginea), Cogujada magrebí (Galerida macrorhyncha), Cigueña blanca (Ciconia ciconia), Águila pescadora (Pandion haliaetus), Fochas comunes (Fulica atra), Tarros canelos (Tadorna ferruginea) y Halcón tagarote (Falco pelegrinoides), conocido también como halcón de berbería.

Halcón tagarote (Falco pelegrinoides)

Halcón tagarote

Si hubiéramos conocido de antemano la verdadera situación catastrófica del Parque Nacional de Merja Zerga pasaríamos de largo, paramos para solo ver Pagazas piconegras (Gelochelidon nilotica), un macho de Aguilucho lagunero (Circus aeruginosus), Ostreros (Haematopus ostralegus) y algunas limícolas. En la playa cercana de Moulay Bousselham en el que observamos Gaviotas de Audouin (Ichthyaetus audouinii), Charranes patinegros (Thalasseus sandvicensis) y la subespecie de Cormorán grande (Phalacrocorax carbo maroccanus).

Como curiosidad observamos entre el bando de Gaviotas de Audouin dos ejemplares anillados a los que pudimos leer la marca y remitir la cita, fueron anillados en Tarragona en 2015.

 

Donde sí disfrutamos fue en las Marismas del Bajo Loukkos donde vimos al Avión paludícola (Riparia paludicola), y no quedó ahí la cosa, en total observamos u oímos: Buscarla unicolor (Locustella luscinioides), Morito común (Plegadis falcinellus), Tarabilla común (Saxicola rubicola) , Cigüeñuela común (Himantopus himantopus), Canastera común (Glareola pratincola)Espátula común (Platalea leucorodia), Garza imperial (Ardea purpurea), Águila pescadora (Pandion haliaetus), Polluela pintoja (Porzana porzana), Pagaza piconegra (Gelochelidon nilotica) y Pato colorado (Netta rufina). Y en los alrededores del humedal Alcaudón común (Lanius senator), Perdiz moruna (Alectoris barbara), Alcaraván común (Burhinus oedicnemus), los únicos Gorriones morunos (Passer hispaniolensis) del viaje, Mirlo común (Turdus merula), Abejaruco europeo (Merops apiaster), Vencejo pálido (Apus pallidus), Abubilla común (Upupa epops), Mochuelo europeo (Athene noctua), Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus) y Cernícalo primilla (Falco naumanni).

Aguilucho lagunero

Aguilucho lagunero

Morito común (Plegadis falcinellus)

Morito común (Plegadis falcinellus)

Águila pescadora (Pandion haliaetus)

Águila pescadora (Pandion haliaetus)

Avión paludícola (Riparia paludicola)

Foto testimonial de Avión paludícola (Riparia paludicola)

Gladiolo silvestre

Gladiolo silvestre (Gladiolus italicus)

 

Entradas anteriores que completan el artículo:

De aves por Marruecos. Desierto

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Segunda entrega sobre el viaje realizado a Marruecos para disfrutar de su naturaleza, especialmente buscando aves. En esta entrega de Aves por Marruecos está dedicada al desierto, a bote pronto podríamos pensar en un terreno yermo y vacío. Nada más lejos de la realidad, puesto que es un ecosistema sorprendentemente rico con numerosas especies con unas adaptaciones increíbles a sus condiciones. Además de ser un entorno clave para las migraciones de muchas aves migradoras que año tras año se atraviesan el Sáhara.

Realmente el desierto tiene una gran cantidad de hábitats y geomorfología bien definidos. Atravesamos cordilleras montañosas así como áreas de llanuras.

En las áreas del desierto se incluyen dunas desérticas (erg), desierto de grava (reg), desierto de roca (hamada) y valles secos (wadis). Las áreas de vegetación densa corresponden principalmente a oasis.

Vegetación almohadillada

Vegetación almohadillada

La primera mañana que disfrutamos del desierto y sus aves fue al amanecer en Er-Rachidía, en dirección sur. Donde admiramos desde un punto elevado la extensión del palmeral del Río Ziz, un largo río que nace en el Atlas Medio y, tras 282 kilómetros, desaparece en el desierto del Sáhara en Argelia. Este río ha sido clave en los pasos y transporte a través de estas montañas.

Aquí empezamos a ver otro tipo de aves como las primera Terreras saharianas (Ammomanes deserti), en su hábitat de preferencia, como son los desiertos pedregosos, no suele verse en terrenos llanos y arenosos. Como buena representante de la familia de las “alondras” es un pájaro marrón de plumaje muy críptico. En guías se lee que se alimenta principalmente de semillas y de insectos en época de cría, pero como curiosidad pudimos contemplar a una terrera capturando un pequeño geco.

Terrera sahariana

Terrera sahariana (Ammomanes deserti)

El mamífero que más nos llamó la atención, precisamente por su llamada de alarma, fue la Ardilla moruna (Atlantoxerus getulus). Una ardilla terrestre de costumbres muy sociales, y como la mayoría de mamíferos gregarios, se ha visto una estructura social bien definida. Los individuos que vigilan al grupo desde una atalaya elevada fueron los que dieron la voz de alarma de nuestra presencia. Van a elegir siempre hábitat pedregosos y muros de roca, donde además buscan calentarse al sol, puesto que es una especie muy térmica, prefiere desarrollar su actividad a las horas más calurosas del día.

Ardilla moruna

Ardilla moruna (Atlantoxerus getulus)

 

Nuestro camino nos llevó hasta Erfoud donde nos desviamos de nuestra ruta para explorar otra zona muy interesante, algo de matorral y plantas rastreras, donde vimos muchas aves reponiendo energía después de atravesar el Sáhara: Alcaudón real, Mosquitero papialbo y Terreras comunes.

Pudimos observar la subespecie del Alcaudón real (Lanius meridionalis algeriensis). Y por la zona comenzamos a ver especies nuevas: Camachuelo trompetero (Bucanetes githagineus) y la Alondra ibis (Alaemon alaudipes).

Camachuelo trompetero

Camachuelo trompetero

 

Llegamos a otra zona para explorar con el telescopio terrestre y nuestra sorpresa llegó entre los arbustos: una Curruca de Tristram (Sylvia deserticola). Especie que suele criar en las Montañas del Atlas incluso a 1.600 metros de altura, y pasa el invierno al sur, hasta el mismo borde del desierto, aunque su preferencia son los matorrales áridos.

Curruca de Tristram (Sylvia deserticola)

Curruca de Tristram (Sylvia deserticola)

Una de las especies más interesante que vimos y, a nivel personal, preciosa es la Alondra ibis. Con un pico muy especializado, recuerda en su forma de alimentación a la Abubilla. Es un aláudido grande que, como curiosidad, construye un nido verdadero con raíces, ramitas e hierbas en el que realiza una puesta al año, incubando ambos miembros de la pareja.

Alondra ibis

Alondra ibis

Tuvimos la suerte de observar a muy poca distancia la parada nupcial de la Alondra ibis, el macho cantando a pleno pulmón hasta que, de repente, salta volando al aire batiendo las alas para luego descender con las alas plegadas hacia el mismo posadero.

Alaemon alaudipes

Alaemon alaudipes

Aquí es donde nos encontramos con los Cuervos desertícolas (Corvus ruficollis), el córvido más abundante del verdadero desierto y, por supuesto el paseriforme más grande del verdadero desierto.

Se diferencia muy bien de los nuestros por su aspecto físico, con la cabeza y cuello de color de negro a marrón, y un poco más pequeño que el Cuervo (Corvus corax).

En esta zona con abundantes cortados y colinas rocosas es donde tuvimos la suerte de disfrutar del Búho del desierto (Bubo ascalaphus), precisamente los cuervos fueron los que delataron su presencia. Al Búho del desierto también se le conoce como búho faraón, como lo conocen en inglés, ya que incluso se ha visto criando en las mismas paredes de las pirámides. Normalmente lo hace en huecos de árboles, en cortados o nidos abandonados de otras aves.

Búho y cuervos

Búho del desierto molestado por cuervos

El Búho del desierto se trata del super depredador del desierto, una rapaz oportunista que caza roedores, lagartos o, incluso, otras aves, pero lo que domina su dieta son los artrópodos que superan el 50% de su alimentación.

Búho del desierto (Bubo ascalaphus)

Búho del desierto (Bubo ascalaphus)

 

Seguimos nuestro camino hacia el sur hasta llegar a Merzouga pasando por Rissani, hasta llegar a sus famosas dunas: Erg Chebbi, el único Erg de Marruecos. Mientras llegábamos al destino íbamos a paso de ornitólogo, como no podía ser de otra manera, así seguíamos viendo Terreras saharianas, Alondras ibis, Alcaudones comunes, Cernícalos primillas, Terreras comunes… Así como las primeras Terreras colinegras (Ammomanes cinctura) y Gangas moteadas (Pterocles senegallus). También nos sobrevoló por sorpresa un Halcón borní (Falco biarmicus) con su vuelo directo y horizontal. El lugar donde llegamos fue el elegido para contratar un guía y que nos llevara a explorar nuevas zonas en busca de aves, lugares a los que no podíamos acceder con nuestro coche. Gracias a nuestro guía ornitológico vimos al Chotacabras egipcio (Caprimulgus aegyptius), a la Curruca sahariana (Sylvia deserti) y al Gorrión sahariano (Passer simplex).

Chotacabras egipcio (Caprimulgus aegyptius)

Chotacabras egipcio (Caprimulgus aegyptius)

Gangas moteadas

Gangas moteadas

El Chotacabras egipcio es un ave que difícilmente lo hubiéramos localizado sin la ayuda del guía, totalmente mimetizado con el entorno, junto a rocas en terreno arbustivo con arbustos dispersos, por eso su plumaje es mucho más claro que el del Chotacabras pardo (Caprimulgus ruficollis), y como nuestro chotacabras se alimenta de insectos que captura al vuelo, principalmente al crepúsculo.

Caprimulgus aegyptius

Chotacabras egipcio

Luego buscamos por ramblas pedregosas con un poco más de suelo donde crecían algo más de vegetación hasta que dimos con la Curruca sahariana (Sylvia deserti), una pequeña ave de comportamiento similar a los miembros de su familia, aunque con un plumaje muy discreto: parte superior del cuerpo de color ocre y la zona inferior blanquecina. Lo que más destaca es su mirada, los ojos con el iris amarillo intenso.

 Curruca sahariana (Sylvia deserti)

Curruca sahariana (Sylvia deserti)

El Gorrión sahariano (Passer simplex) lo localizamos en una pequeña granja, donde están acostumbrados a acudir a la comida de las gallinas y a los bebederos. Es una especie vinculada al Sáhara, la zona de Merzouga es donde encuentra su distribución más norteña, pero por desgracia se encuentra en claro retroceso.

Gorrión sahariano (Passer simplex)

Gorrión sahariano (Passer simplex)

Passer simplex

Gorrión sahariano macho

 

Otro día lo destinamos al Tagdilt Track, una serie de carriles que conectan la carretera principal con el pequeño pueblo llamado Tagdilt. Aquí vimos Cogujadas montesinas (Galerida theklae), Busardo moro (Buteo rufinus), Camachuelos trompeteros (Bucanetes githagineus), Collalbas desérticas (Oenanthe deserti), Terreras saharianas (Ammomanes deserti), Alondras ibis (Alaemon alaudipes), Collalbas culirojas (Oenanthe moesta) en abundancia. Además de nuestros primeros Corredores saharianos (Cursorius cursor), Alondras cornudas saharianas (Eremophila bilopha) y Calandria picogorda (Rhamphocoris clotbey), por desgracia en el lugar más feo e insaluble de todo el viaje.

 Calandria picogorda (Rhamphocoris clotbey)

Calandria picogorda (Rhamphocoris clotbey)

Alondra cornuda sahariana

Alondra cornuda sahariana (Eremophila bilopha)

Corredor sahariano

Corredor sahariano

Bastantes individuos vimos de Corredor sahariano durante todo el día, un ave de la familia de las Canasteras, incluso recuerdan a ellas cuando vuelan. Un ave que ya ha llegado a criar en Andalucía, en Almería y en Granada, hecho que pone de manifiesto un claro proceso de aridez y cambio climático en nuestra región.

Cursorius cursor

Corredor sahariano​ (Cursorius cursor)

 

Tiene unas patas adaptadas a la carrera (De ahí su nombre) muy largas, además se ayuda de ellas para localizar a posibles peligros, de forma que se pone casi de puntillas y el cuerpo erguido para poder observar sobre los pequeños arbustos.

 

Alondra ibis

Alondra ibis cantando

 

 

 

 

 

De aves por Marruecos. Atlas marroquí

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Primera entrada sobre la expedición por gran parte de la geografía marroquí en busca de naturaleza, principalmente aves y plantas. El viaje lo realizamos Carlos Rossi (Sierra Morena Oriental), Alberto Benito (Pajareando por Cantabria) y un servidor durante ocho días explorando montañas, bosques, desiertos, oasis…

Cordillera del Atlas

Iniciamos nuestras aventuras en Ifrane, recorriendo el Atlas Medio una región perteneciente al macizo del Atlas con una gran riqueza botánica y faunística. A destacar el bosque de cedros (Cedrus atlantica) que normalmente forma rodales con encinas (Quercus ilex subsp. ballota), roble andaluz (Quercus canariensis), quejigos (Quercus faginea) y acebos (Ilex aquifolium).

Estos son uno de los pocos hábitats que quedan para el macaco de berbería (Macaca silvanus). Actualmente es de los pocos lugares donde sobrevive, encontrándose en peligro de extinción. Entre sus problemas principales está la destrucción de su ecosistema y el tráfico ilegal, hasta el punto de ser el mamífero dentro del convenio CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres) más decomisado en Europa. Se trata de la única especie de primate que se encuentra al norte del Sahara y está considerada como la especie de macaco (De las 22 existentes) que a más tipos de climas se ha adaptado.

Macaco de Berbería Macaca silvanus

Una curiosidad sobre los grupos familiares de macacos que viven en la zona más turística es que tienen comportamientos muy diferentes a los grupos que viven en lo más profundo del bosque. Se ha visto que se levantan más tarde y saben los horarios de máxima afluencia de turistas.

Macaco de BerberíaMacaco de Berbería

Además del macaco, estos bosques son hábitat de otra especie muy interesante: el Pito de Levaillant o Pito real bereber (Picus vaillantii), muy similar al pito real ibérico (Picus sharpei). Como buen pícido es muy esquivo y difícil de observar bien por su costumbre de ir rodeando el tronco del árbol evitando exponerse a la vista. Y aun más en los densos bosques de altos cedros.

Visitamos también el gran lago Aguelmane Sidi Ali, limitando al sur con el Medio Atlas, situado a 2.100 metros, con unas 400 hectáreas y una profundidad de 36 metros. En sus alrededores se localiza un extenso humedal, vegetación arbustiva en piornal, zonas aclaradas de cedros, encinas y ejemplares enormes de sabinas, algunas milenarias. Y entre toda esta vegetación la cordillera del Atlas Medio alberga hasta 237 especies de plantas endémicas.Bosques de cedros

En este entorno es donde disfrutamos del Tarro canelo (Tardona ferruginea), aunque a lo largo de los días seguiríamos viendo a esta especie, es aquí donde la densidad de individuos nos sorprendió. Es una anátida muy curiosa por su color canela anaranjado, además existe poco dimorfismo sexual entre machos y hembras. Su ritual de cortejo es inusual entre las anátidas: el macho se lanza desde gran altura con las alas desplegadas y emitiendo un fuerte graznido.

Tarro canelo

Aquí tuvimos la primera observación de la Alondra cornuda del Atlas (Eremophila alpestris), una especie preciosa, con un diseño facial único, con franjas negras que atraviesan y rodean la cara con un fondo amarillo. Lo que da el nombre a la especie son sus dos penachos de plumas que sobresalen del píleo, mucho más patentes en el macho con el plumaje de verano.

Alondra cornuda del Atlas

 

 

Desde ahí continuamos hacia Er-Rachidia se atraviesan varias mesetas calcáreas semiáridas y pasando por el plegamiento el Medio Atlas, un paraíso para el geólogo: Paisajes kársticos, áreas de interés volcánico y profundas gargantas. Algunos días más tarde nos adentramos en profundidad en el Alto Atlas, desde Marrakech hasta Oukaimeden, a unos 2.600 metros de altura. Aquí comenzó nuestra ascensión por este valle glacial para ver aves de altas alturas como la Chova piquigualda (Pyrrhocorax graculus) y el Camachuelo alirrojo (Rhodopechys alienus), ambas especies muy gregarias en estos momentos. Además de la Alondra cornuda del Atlas, Cernícalo vulgar, Ratonero moro, Colirrojo tizón, Colirrojo diademado o Chova piquirroja, entre otros.

Colirrojo diademado
Chovas piquirrojas

 

El camachuelo alirrojo era una de las especies que queríamos ver en este lugar, y lo hicimos prácticamente durante toda la ruta. Es un fringílido endémico de estas cordilleras, se trata de un pequeño ave marrón donde destaca el píleo negro y garganta rosa con plumas rosadas en alas y cola. Solo la encontramos en el Atlas, a gran altura, en un hábitat desarbolado con poca vegetación rastrera.Camachuelo alirrojo

Al descender en altura desde matorrales xerófilos almohadillado y espinosos de alta montaña se empiezan a ver los bosques de ciprés de Cartagena (Tetraclinis articulata), enebrales (Juniperus oxycedrus), sabinales (Juniperus thurifera y Juniperus phoenicea), además de grandes bosques de cedros y pinares de pino carrasco (Pinus halepensis), pino negral (Pinus pinaster subsp. hamiltoni) o  Pinus pinaster var. maghrebiana. En este entorno es donde podemos encontrar al Piquituerto en su subespecie norteafricana: Loxia curvirostra poliogyna

Piquituerto común africano

Árbol milenario

En total, las especies vistas en las paradas y rutas realizadas a lo largo de la Cordillera del Atlas fueron: Águila calzada, Milano negro, Busardo moro, Cernícalo vulgar, Chova piquirroja, Chova piquigualda, Alondra cornuda del Atlas, Carbonero garrapinos, Carbonero común, Reyezuelo listado, Colirrojo diademado, Colirrojo real, Colirrojo tizón, Mirlo común, Zorzal charlo, Lavandera cascadeña, Escribano montesino, Escribano soteño, Pinzón vulgar (Fringilla coelebs subespecie africana), Camachuelo alirrojo, Piquituerto común (Loxia curvirostra poliogyna), Gorrión chillón, Roquero solitario, Cigüeña blanca, Escribano sahariano, Vencejo moro, Bulbul naranjero, Tórtola turca, Tórtola senegalesa, Urraca común (Pica pica mauritanica), Gorrión común, Avión roquero, Carraca, Cogujada magrebí, Avión isabelino, Alcaudón común, Camachuelo trompetero, Alcaudón real, Tarro canela, Focha común, Cerceta pardilla, Abubilla, Cuervo, Collalba negra, Collalba gris, Collalba rubia, Collalba culirroja, Collalba desertícola, Collalba gris de Seebohm, Terrera común, Pardillo común, Cernícalo primilla, entre otras. Destaco las especies objetivo que por primera vez he visto en negrita.

Sabina solitaria

 

 

Alto Atlas

 

 

 

 

 

De aves por la costa de Cartagena

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De aves por la costa de Cartagena. A finalizar febrero viajamos a Cartagena (Murcia) para reencontrarme con los espacios naturales que frecuentaba cuando trabajaba allí. Lo mejor de todo es que el entorno del Mar Menor, San Javier, la Manga, Cabo de Palos… lugares donde las aberraciones urbanísticas hacen que el personal se concentre en determinadas zonas dando la espalda a entornos protegidos que nos recuerdan lo que pudo ser esta costa. Por este motivo mi destino turístico en esta región siempre será el Parque Regional de Calblanque, Monte de las Cenizas y Peña del Águila, el Parque Regional Salinas y Arenales de San Pedro; así como la ZEPA y Paisaje Protegido Islas y Espacios Abiertos del Mar Menor.

Costa de Calblanque

Costa de Calblanque

 

Parque Regional de Calblanque.

Es un lugar realmente puro al borde del Mediterráneo, hasta el punto de haber sido propuesto como Reserva de la Biosfera por la UNESCO, pero se vio frustrado evidentemente por intereses políticos y económicos: La posible construcción de un puerto de contenedores, la ampliación de las actividades industriales de Cartagena, la reestructuración de la bahía de Portman (El mayor desastre medioambental del Mediterráneo) o la transformación del aliviadero de aguas pluviales en emisario de aguas fecales e industriales de Cabo de Palos, todo esto incompabiliza este reconocimiento internacional.

Sabina o ciprés de Cartagena

Sabina o ciprés de Cartagena

 

Curruca cabecinegra

Curruca cabecinegra en Calblanque

Este parque engloba varios ecosistemas: Dunas y arenales, ramblas, monte mediterráneo, pinares, sabinares, salinas y saladares, roquedos y acantilados. Todo esto, unido a las particularidades del clima y la orografía, hacen que encontremos numerosos endemismos botánicos, tanto propios como iberoafricanos. Alberga el único enclave de distribución de la Sabina de Cartagena (Tetraclinis articulata) y de la Jara de Cartagena (Cistus heterophyllus subsp. Carthaginensis), con una historia de conservación apasionante (Así se salva la Jara de Cartagena). Además de extensos palmitares con ejemplares bastantes grandes, y el mejor cornical (Periploca angustifolia) del litoral.

ciprés de Cartagena

Detalle de la fructificación del ciprés de Cartagena

 

Halcón peregrino

Halcón peregrino

Parque Regional Salinas y Arenales de San Pedro.

Es un gran humedal donde se encuentra el paso natural del Mar Mediterráneo al Mar Menor, un parque natural muy accesible y con varios observatorios de aves por todo el recorrido. Encontramos salinas, dunas móviles, pinares, carrizales y saladares, donde siguen conviviendo los usos sostenibles de las salinas y la pesca con las encañizadas con la vida silvestre. Hasta que llegó la especulación urbanística.

Flamenco en las Salinas de San Pedro

Flamenco en las Salinas de San Pedro

Zampullín cuellinegro

Zampullín cuellinegro

Gaviota picofina

Gaviota picofina

Este espacio natural cuenta con interesantes poblaciones reproductoras de Gaviota picofina, Pagaza piconegra, Charrán patinegro y Charrancito común. Así como un buen número de aves que pasan por aquí en sus rutas migratorias o permanecen durante el invierno.

Correlimos tridáctilo

Correlimos tridáctilo

 

Espacios abiertos e Islas del Mar Menor.

Esta reserva lo forma siete espacios aislados de pequeñas dimensiones a lo largo de la ribera del Mar Menor, y cinco islas de naturaleza volcánica en el interior de la laguna (Perdiguera, Barón, Ciervo, Redonda y Sujeto). Aquí encontramos numerosas especies que usan este entorno para críar (Canastera común) o pasar el invierno (Espátula común). Como especies clave se encuentran el Fartet (Lebias ibera) y el Murciélago patudo (Myotis capaccini), ambas especies en peligro de extinción

Tarro blanco en el Mar Menor

Tarro blanco en el Mar Menor

Chorlito gris en el Mar Menor

Chorlito gris en el Mar Menor

Esta zona es de vital importancia para la escasa Gaviota de Audouin (Larus audouinii), puesto que en la Isla Grosa se localiza la principal colonia de cría de Murcia y una de las más importantes de la Peníndula Ibérica, esta especie es endémica del Mediterráneo y aparece en el Libro Rojo de las Aves de España como “Vulnerable”.

Gaviota de Audouin

Gaviota de Audouin

 

También encontramos una vegetación muy interesante, con endemismos propios, adaptadas a la dureza de este entorno, como son adaptaciones a la escasez de las precipitaciones y a las altas temperaturas, a la alta salinidad y la baja concentración de nutrientes del suelo. 

Flamenco al atardecer

Flamenco al atardecer

Un viaje en el que buscaba endemismos botánicos tan curiosos y preciosos como los que se encuentran en estas costas. Aunque, por supuesto, las aves nos acompañaron durante todo el recorrido: hasta 76 especies vistas por todos estos entornos naturales, a destacar especies como la Gaviota de Audouin, la Gaviota picofina, el Tarro blanco, la Malvasía cabeniblanca, el Flamenco común, el Correlimos tridáctilo, el Correlimos común, el Chorlitejo patinegro y el grande, la Cigüeñuela, la Espátula común, el Vuelvepiedras, el Zampillín cuellinegro, el Avión zapador, el Halcón peregrino o la Curruca rabilarga, entre otros.

 

Hide fotográfico en invierno

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El Hide fotográfico del Refugio de la Serpiente se llena de aves en invierno, y es que en esta temporada las aves también acuden a los bebederos a bañarse y a beber. Aunque bajen las temperaturas, las aves necesitan cuidar su plumaje y tenerlo limpio y aseado. Además ciertas aves tienen dietas muy exigentes en agua, como la rica en piñones, fruto seco del que se alimenta casi exclusivamente el Piquituerto común (Loxia curvirostra), motivo por lo que es tan frecuente en nuestros bebederos.

Macho de Piquituerto

Macho de Piquituerto

Mirlo en pleno baño

Mirlo en pleno baño

Verderón común en el baño

Verderón común en el baño

Estornino negro

Estornino negro

 

La última sesión fotográfica nos trajo curiosidades como la gran cantidad de Mirlos comunes (Turdus merula) que acudían a bañarse, la ausencia de páridos (Como Carboneros comunes o Herrerillos), tan solo vistas pocas parejas de Carbonero común (Parus major) hacen pensar que ya se encuentran con sus quehaceres de marcar territorio, buscar pareja y visitar lugares apropiados para sus nidos, como curiosidad apareció un ejemplar sin cola. Los fringílidos sedentarios fueron comunes ya que frecuentan el comedero, en esta época muy gregarios, tan solo es escaso el Pardillo común.

Carbonero común sin cola

Carbonero común sin cola

Acentor común

Acentor común

 

Las invernantes comunes fueron el Acentor común, el Petirrojo europeo, el Reyezuelo listado, la Curruca capirotada, el Zorzal común, el Mosquitero común y el Picogordo. Pocos ejemplares en esta temporada de Pinzón real y Lúgano, sin dejarse ver con frecuencia desde el observatorio de aves.

Mosquitero común

Mosquitero común

 

Jilguero lúgano

Jilguero lúgano

La expulsión del Lúgano

La expulsión del Lúgano

Hembra de Curruca capirotada

Hembra de Curruca capirotada

 

Otras aves frecuentes han sido el Estornino negro, Mito, Escribano montesino, Escribano soteño, Curruca cabecinegra, Agateador europeo, Gorrión común así como los páridos y fringílidos comunes en el Hide del Refugio de la Serpiente.

Carbonero común

Carbonero común

Jilguero en el Refugio de la Serpiente

Jilguero en el Refugio de la Serpiente

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